DBRS advierte de que los riesgos fiscales de España «son ahora mayores»

DBRS advierte de que los riesgos fiscales de España «son ahora mayores»

Según una nota publicada por la agencia de calificación este viernes, la actualización de Programa de Estabilidad de España para el periodo 2022-2025 confirma el compromiso del Gobierno español con «prácticamente la misma senda de consolidación fiscal prometida hace un año». Esto, «pese al deterioro del entorno macroeconómico», comenta.

«Vemos una prolongación de la crisis geopolítica y energética que podría obstaculizar aún más el crecimiento económico y aumentar la necesidad de medidas de apoyo ampliadas/adicionales, como el principal riesgo para la trayectoria fiscal a corto plazo», afirma Javier Rouillet, analista de DBRS Morningstar. «Dado el aumento de la inflación, mantener un control sobre el crecimiento del gasto seguirá siendo crucial para que España mejore de forma sostenible su posición fiscal subyacente», añade.

«LOS VIENTOS EN CONTRA DEL CRECIMIENTO SE INTENSIFICAN»

DRBS reconoce que «los vientos en contra del crecimiento se han intensificado» en España. El impacto económico de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, unido a las perturbaciones mundiales relacionadas con Ómicron, ha provocado una «importante» revisión a la baja del crecimiento en 2022, comenta.

El Gobierno prevé que el crecimiento del PIB real se desacelere del 5,1% en 2021 al 4,3% en 2022, y mantenga esta trayectoria descendente hasta el crecimiento del 1,8% previsto en 2025. En comparación con el anterior Programa de Estabilidad, la principal revisión del crecimiento del PIB real se ha producido en 2022, pasando del 7,0% al 4,3%, aunque el crecimiento nominal de este año apenas debería variar, debido a la correspondiente revisión al alza del la inflación del deflactor del PIB del 1,5% al 4,0%. En cuanto a los ingresos fiscales, el crecimiento nominal medio se mantendría por encima del 5% durante el periodo 2022-25, apoyando el reequilibrio fiscal.

DBRS subraya que las proyecciones actuales «están sujetas a una importante incertidumbre» y dependerán en gran medida de la evolución de las condiciones geopolíticas e inflacionistas durante la segunda mitad del año.

BOLSA