Y es que pese a que los inversores continúan completamente obnubilados con las compañías asociadas a la inteligencia artificial (IA), parece que estos valores no son tan inmunes como podría parecer. Así lo reflejan las fortísimas caídas que está registrando Broadcom en la preapertura: el fabricante de semiconductores dio la talla con sus beneficios, pero decepcionó la partida de ingresos.
Según Matt Britzman, analista sénior de Hargreaves Lansdown, este es un «caso clásico» de caídas provocadas por unas expectativas demasiado altas. Y es que, pese a que la compañía ha anticipado otro fuerte incremento de las ventas en el siguiente trimestre, el listón es tan elevado que los inversores «están castigando cualquier resultado que no coincida exactamente con lo que querían escuchar».
Si bien la mayoría de los expertos creen que la compañía (y, en su extensión, la tecnología) debería seguir subiendo, también podría ser positivo que se tome un respiro. Sin ir más lejos, el S&P 500 estaría en estos momentos en posición de cerrar la semana en pérdidas, rompiendo así una racha de nueve semanas consecutivas al alza.
«Creo que simplemente necesitamos un descanso. Hemos avanzado mucho», explica Keith Lerner, director de inversiones (CIO) y estratega jefe de mercados de Truist Wealth, a ‘CNBC’. «Los fundamentales son sólidos. El mercado alcista todavía merece el beneficio de la duda, pero a menudo los mercados avanzan dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás. Hemos tenido tres pasos hacia adelante, así que quizá toque al menos un pequeño paso atrás o, como mínimo, un movimiento lateral».
¿CORRECCIÓN A LA VISTA?
Todo ello, mientras la situación geopolítica sigue lejos de resolverse. Pese a que Israel y el Líbano han acordado un alto el fuego mediado por Estados Unidos, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha asegurado que tanto Washington como Tel Aviv están listos para atacar a Irán.
«Israel está preparado y las fuerzas estadounidenses están preparadas. Creo que Irán debería tenerlo en cuenta. Creo que lo tienen en cuenta, pero están jugando con fuego«, afirmó.
Según Netanyahu, el presidente estadounidense, Donald Trump, y él están «fundamentalmente» de acuerdo en todo lo que tiene que ver con esta guerra, aunque ha reconocido que tiene «discrepancias tácticas» con el mandatario estadounidense. Cabe recordar que ‘Axios’ informó que Trump habría tildado a Netanyahu de estar «jodidamente loco» en una llamada telefónica con el primer ministro israelí por su ofensiva sobre el Líbano.
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Desde Danske recuerdan que el acuerdo entre Israel y Líbano se produce «tras un fallido alto el fuego en abril y la persistencia de intensos combates y desplazamientos en el Líbano, lo que ha dejado la tregua en una situación precaria». En este sentido, es importante señalar que el ejército israelí continúa atacando el Líbano. El presidente libanés, Joseph Aoun, ha dicho que el alto el fuego podría entrar en vigor en un plazo de 24 horas si todas las partes lo aprueban.
Otros analistas creen que si el acuerdo es firme podría sentar las bases para una negociación entre Irán y Estados Unidos, ya que una de las principales demandas de Teherán es que Israel dejara de atacar a su vecino. Cabe recordar que ayer Trump dijo que Irán había accedido a no tener armas nucleares, uno de los mayores puntos de fricción entre Teherán y Washington. A su vez, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmó el martes que las conversaciones entre ambas partes seguían en curso, pese a que medios estatales iraníes informaron que la cúpula del país había dejado de intercambiar comunicaciones con EEUU varios días antes. Asimismo, la agencia de noticias ‘Tasnim’ avanzó que Irán estaba trabajando para bloquear por completo el estrecho de Ormuz.
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La información contradictoria sobre la negociación ha sido una constante desde el estallido del conflicto, con ambos bandos ofreciendo versiones opuestas sobre el estado de las conversaciones entre Washington y Teherán. Por ello, los expertos creen que las bolsas necesitan un descanso.
«Hemos visto cómo los principales índices bursátiles subían a pesar del aumento de los rendimientos globales, ignorando los riesgos en Oriente Medio, la subida de tipos implícita o incluso descontando demasiado pronto el fin de la guerra. Pero la guerra prolongada y el petróleo más caro sí tienen implicaciones concretas —especialmente para la política de los bancos centrales—, y esas implicaciones afectan a la actividad económica, las decisiones de inversión, las perspectivas de ingresos y los beneficios empresariales«, explica Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.
No obstante, estas expectativas están sesgadas por el gasto en IA, mientras que el resto de la economía está sufriendo por el mayor coste de financiación, las disrupciones en las cadenas de suministro (por la guerra en Irán y la guerra comercial) y un empeoramiento del panorama económico.
«Así que la pregunta sigue siendo la misma: ¿cuánto tiempo puede el entusiasmo por la tecnología ocultar los fundamentos negativos y puede la subida extenderse al resto del mercado? La respuesta es que sí, en teoría puede. Si el petróleo baja y arrastra a la baja los rendimientos, el rally podría continuar. Y si no, el impulso tecnológico podría seguir mientras los inversores estén dispuestos a pagar por el sueño de un futuro impulsado por la IA. El debut de SpaceX la próxima semana seguramente desviará la atención del conflicto en Oriente Medio, lo que podría dar un nuevo impulso a los entusiastas de la tecnología. Pero, al final, hay demasiadas señales de alerta como para descartar una corrección veraniega«, sentencia.
EMPRESAS, MACRO Y OTROS MERCADOS
También en el plano empresarial, destacar que la gestora Pershing Square ha iniciado la venta de su participación del 4,7% en Universal Music Group (UMG), apenas unos días después de que el consejo de la compañía rechazara la oferta de adquisición presentada por Bill Ackman.
En la escena macroeconómica, el dato más destacado son las peticiones semanales de desempleo.
En otros mercados, el euro gana terreno frente al dólar (+0,33%, 1,1634). El petróleo cae un 1%, con el barril de Brent en los 96,7 dólares y el de WTI cotizando en los 95,2 dólares.
La onza de oro suma un 0,7% (4.500 dólares) y la plata está plana (73,63 dólares).
El rendimiento del bono estadounidense cae al 4,473% y en el mercado de las criptomonedas, el bitcoin se desangra y cae hasta los 62.000 dólares.
