En concreto, el crudo avanza casi un 3%, de forma que el Brent cotiza en 90 dólares y el West Texas, en 85 dólares, ante el riesgo de una nueva escalada y la preocupación por una crisis de suministro.
«Los inversores se han despertado esta madrugada con el anuncio de un ataque puntual de la Armada estadounidense contra unas lanzadoras de cohetes iraníes que estaban minando el estrecho de Ormuz, en lo que supone la primera operación de este tipo desde el mes de julio. El impacto sobre el precio del crudo no se ha hecho esperar, recuperando esta variable parte de lo cedido la semana pasada», destacan los analistas de Link Gestión.
Además, consideran que «este escenario podría prolongar el cierre parcial del estrecho de Ormuz y mantener elevados los precios energéticos, lo que no constituye una buena noticia para la evolución de la inflación a corto plazo».
«De momento, y con ambas partes, EEUU e Irán, muy alejadas en sus objetivos, no esperamos una escalada bélica en la región, pero tampoco una solución negociada a corto plazo», añaden.
El repunte del petróleo echa más leña al fuego de los temores inflacionarios, que están otra vez en el centro de la diana tras el compromiso de la Reserva Federal (Fed) de la semana pasada, con lo que el mercado vuelve a mostrar cierto pesimismo sobre la posibilidad de subidas de tipos de interés en el corto plazo.
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«Esto sucede después de que el nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, optara —en su muy esperado discurso del viernes en Jackson Hole— por subrayar que la economía estadounidense sigue siendo sólida y que el mercado laboral ha mostrado resiliencia; no obstante, señaló que la inflación permanece elevada y que, si no se desacelera de manera significativa, la Fed tendrá ‘más trabajo por hacer'», comenta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior en Swissquote Bank.
No obstante, recuerda que «Warsh no aclaró si respaldaría una subida de tipos de la Fed en septiembre ni respondió a los esfuerzos del Tesoro por controlar el tramo largo de la curva de rendimientos mediante la recompra de bonos».
Tras el discurso de Jackson Hole, las expectativas de una subida de tipos de 25 puntos básicos en septiembre se dispararon de menos del 40% a más del 60%, mientras que «el dólar estadounidense se revalorizó con fuerza gracias a los comentarios de corte ‘hawkish’ de Warsh, lo que redujo la brecha entre las perspectivas de la Fed y las de otros grandes bancos centrales».
«El rendimiento de los bonos estadounidenses a dos años —indicador que mejor refleja las expectativas sobre la Fed— avanzó 15 puntos básicos durante la sesión, acercándose a los máximos de julio, mientras que los mercados de renta variable cayeron el viernes», añade.
EL EMPLEO PUEDE TENER LA LLAVE
En su discurso del viernes, Warsh aseguró que la Fed debe centrarse en contener la inflación ya que por el momento no encuentra motivos de preocupación en el mercado laboral, un criterio que puede verse alterado este viernes con la publicación del informe de empleo de Estados Unidos.
«A lo largo de la semana, iremos recibiendo y analizando los datos más recientes sobre el empleo en EEUU para determinar si el mercado laboral mantiene la resiliencia que Warsh le atribuye. Cabe recordar que la cifra de nóminas no agrícolas del mes pasado sorprendió a los inversores al registrarse una pérdida de 23.000 empleos en julio», indica.
Según el consenso de las estimaciones de los analistas, es posible que la economía estadounidense haya generado 58.000 nuevos empleos no agrícolas en agosto, una cifra acorde con la media de los últimos 12 meses, situada en torno a los 57.000 empleos mensuales. Asimismo, el crecimiento salarial podría haberse acelerado ligeramente.
«Desde la perspectiva del mercado, unas cifras superiores a lo previsto deberían seguir respaldando a los miembros de la Reserva Federal partidarios de una política monetaria restrictiva (hawks), presionar al alza los rendimientos a corto plazo y restar atractivo a la renta variable; por el contrario, unos datos de empleo inferiores a lo esperado —especialmente en lo relativo a los salarios— podrían moderar el reciente tono restrictivo, contribuir a relajar el tramo corto de la curva de rendimientos de EEUU y favorecer las valoraciones de la renta variable», valora.
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
En el plano empresarial, esta semana se conocerán los resultados del segundo trimestre de Broadcom y Dell, que «ofrecerán a los inversores una nueva perspectiva sobre la demanda de infraestructura de IA».
«No cabe duda alguna sobre la gran fortaleza de la demanda de IA ni sobre la determinación con la que los gigantes tecnológicos seguirán invirtiendo masivamente en la creación de dicha infraestructura. La verdadera incógnita es qué opinan los inversores sobre la financiación de este gasto, teniendo en cuenta que, en los últimos tres años, estas grandes empresas tecnológicas han pasado de un modelo de inversión caracterizado por una gran liquidez y bajos requerimientos de capital a otro de escasa o negativa liquidez y alta intensidad de capital», cuestiona.
En otros mercados, el euro se aprecia un 0,11% ($1,1597), y la onza de oro cae un 0,91% ($4.510). La rentabilidad del bono americano a 10 años cede al 4,712% y el bitcoin se deja un 0,32% ($78.528).
