Así lo ha expresado en una carta dirigida a los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 en la que, en su calidad presidente del Consejo de Estabilidad Financiera, un organismo internacional que coordina políticas y formula recomendaciones a las autoridades nacionales, ha citado el riesgo cibernético como «la preocupación más inmediata» para el sistema financiero.

«La IA de vanguardia podría tener la capacidad de alterar sustancialmente la velocidad, la escala y la economía del riesgo cibernético, lo que podría socavar la confianza del mercado en todo el sistema, especialmente debido a la alta concentración de proveedores de servicios externos».

Y es que Bailey ha afirmado que la aparición de los llamados «modelos de IA de vanguardia» está mostrando «capacidades de autonomía y resolución de problemas cada vez más sofisticadas, así como capacidades para detectar amenazas«.

«Los acontecimientos recientes también me han puesto de manifiesto que muchas jurisdicciones no cuentan con los protocolos necesarios para gestionar el desarrollo, el lanzamiento y el despliegue de modelos avanzados de IA de vanguardia, lo que aumenta los riesgos para el sector financiero y otros ámbitos».

Por ello, el gobernador del BoE ha indicado que las instituciones financieras y los proveedores de tecnología deberán mejorar la gestión de vulnerabilidades, la capacidad de respuesta y la recuperación, «y prepararse para escenarios más graves que impliquen interrupciones simultáneas en múltiples empresas o dependencias tecnológicas compartidas».

Más allá de esto, Bailey también ha puesto el foco en las «fragilidades» de los mercados de deuda soberana, el creciente uso de deuda por parte de los inversores en los mercados de renta variable y las elevadas valoraciones de los activos, en particular las inversiones relacionadas con la IA.

«Estos acontecimientos son un nuevo recordatorio del ritmo al que sigue evolucionando el sistema financiero. Las nuevas tecnologías y las cambiantes estructuras de mercado presentan importantes oportunidades, pero también exigen una vigilancia constante y cooperación internacional», ha concluido.

Por tradeo