«La salida a Bolsa es un paso natural», ha asegurado Joaquín García Rico, consejero delegado de TSK, quien ha dicho que «estamos en sectores con una alta demanda en los próximos años, como la transición energética, la descarbonización, los minerales críticos, las infraestructuras eléctricas y los data centers».
TSK se ha convertido en la primera salida a Bolsa en España de 2026. La admisión a negociación de la compañía se ha celebrado con un Toque de Campana en la Bolsa de Madrid, en el que Juan Flames, CEO de BME, ha acompañado a Sabino García Vallina, presidente de TSK; Joaquín García Rico, CEO, y Beatriz García Rico, vicepresidenta ejecutiva.
«Hoy se inicia una nueva etapa en los 40 años de trayectoria de TSK. La gran sobresuscripción registrada en nuestra Oferta Pública de Suscripción de Acciones muestra el éxito de la operación y, sobre todo la confianza por parte de los inversores en nuestro proyecto. Es todo un reconocimiento a nuestro modelo de negocio, y a la capacidad y dedicación de las más de 1.500 personas que conforman TSK», ha señalado García Rico.
«Estamos encantados de celebrar con este Toque de Campana la incorporación de TSK a la Bolsa y deseamos la mejor de las suertes a la compañía en esta nueva etapa como cotizada. Con su incorporación, TSK lanza el mensaje claro de que las ventajas de cotizar en Bolsa, como la reputación, el acceso a financiación recurrente y la mayor visibilidad entre inversores nacionales e internacionales se mantienen incluso en contextos de incertidumbre geopolítica«, ha destacado Flames.
Fundado en España y con sede en Gijón con más de 1.500 empleados, TSK es un grupo familiar que ofrece soluciones integrales para infraestructuras altamente tecnológicas y de última generación en los sectores de transición energética y digitalización, así como sistemas avanzados para el manejo y almacenamiento de minerales críticos y materias primas. El Grupo combina capacidades de diseño, ingeniería, aprovisionamiento, construcción, puesta en marcha y, en proyectos seleccionados, operación y mantenimiento, lo que le permite apoyar a sus clientes a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto.
Las capacidades de TSK incluyen plantas de generación flexible, soluciones híbridas y renovables, infraestructuras eléctricas y sistemas de manejo de materiales, áreas en las que el Grupo ha desarrollado un amplio conocimiento y una sólida trayectoria de ejecución.
TSK tiene previsto destinar los fondos netos de la oferta a reforzar su posición de patrimonio neto, mejorando su flexibilidad financiera para acelerar su plan estratégico de crecimiento orgánico. En concreto, la compañía planea apoyar la expansión industrial y el crecimiento en mercados clave donde ya cuenta con presencia consolidada, incluyendo Europa, Norteamérica y Oriente Medio, así como en tecnologías clave como la generación de energía estable, la descarbonización industrial, las infraestructuras eléctricas y las instalaciones de manejo de minerales críticos.
