Así, la multinacional de aperitivos y refrescos espera que los ingresos orgánicos aumenten entre un 2% y un 4% y que los beneficios por acción en moneda constante subyacente muestren un ascenso en un rango del 4% al 6%. Con todo, ha reconocido que la economía global se ha vuelto más difícil de predecir por la guerra en Oriente Medio.
«De cara al futuro, el entorno macroeconómico se ha vuelto más volátil e incierto debido a los conflictos geopolíticos en curso«, ha afirmado la empresa. «Se espera que los programas sistemáticos de cobertura de materias primas negociadas en el mercado proporcionen cierta protección y visibilidad a corto plazo sobre ciertos costes de insumos».
En cuanto a las cifras presentadas por PepsiCo, el beneficio por acción (BPA) ha sido de 1,70 dólares, y el BPA ajustado de 1,61 dólares por título, por encima de los 1,55 dólares esperados por el consenso. Los ingresos, por su parte, han crecido un 8,5%, hasta los 19.443 millones de dólares, y también baten las estimaciones de los analistas, que habían proyectado 18.940 millones de dólares.
Además, por primera vez en dos años, el negocio de alimentos en Norteamérica de Pepsi ha reportado un aumento en el volumen, hasta 6.332 millones de dólares, lo que supone un 2% más en la comparativa interanual. En este sentido, cabe recordar que, en febrero, la compañía bajó los precios de Lay’s, Tostitos, Doritos y Cheetos hasta un 15% para intentar recuperar clientes.
Por otro lado, el negocio de bebidas en Norteamérica de PepsiCo ha informado de un descenso del volumen del 2,5%. En Europa, Oriente Próximo y África (EMEA), las ventas de la multinacional se han incrementado un 18,2%, hasta 2.823 millones de dólares; un +16,4% en Latinoamérica y un +11,4% en Asia Pacífico, hasta 1.139 millones de dólares.
«Estamos satisfechos con los resultados del primer trimestre, que mostraron una aceleración tanto en los ingresos netos como en el crecimiento de los ingresos orgánicos, con una notable mejora en el volumen de alimentos orgánicos preparados», ha señalado Ramón Laguarta, presidente y consejero delegado de PepsiCo.
«De cara al futuro, nuestro objetivo es ejecutar con éxito nuestros planes comerciales y gestionar rigurosamente los costos para financiar inversiones que impulsen el crecimiento. Por lo tanto, reafirmamos las previsiones financieras para el año fiscal 2026 y la distribución de efectivo prevista para los accionistas, incluido el aumento del 4 % en el dividendo anualizado por acción, anunciado previamente, que comenzará con el pago de junio de 2026 y representará nuestro 54.º aumento anual consecutivo», ha concluido.
