«Los riesgos económicos son mayores de lo que sugiere nuestro escenario base de crudo debido a los riesgos netos al alza de los precios del petróleo, los precios inusualmente altos de los productos refinados, los riesgos de escasez de productos y la magnitud sin precedentes del impacto».

Así lo aseguran los analistas de la entidad, que destacan que su «previsión del precio del crudo para el cuarto trimestre de 2026 es casi 30 dólares superior a la que existía antes del impacto en Ormuz«.

En concreto, estima que el barril de crudo Brent se situará en los 90 dólares para el cuarto trimestre, mientras que el de West Texas será de 83 dólares, en comparación con los 80 y 75 dólares, respectivamente, de su previsión anterior. De cara a 2027, proyectan un precio medio de 85 dólares para el Brent y de 80 dólares para el West Texas, por encima de los 80 y 75 dólares del pronóstico previo.

Este pronóstico parte de la base de que las exportaciones del Golfo a través del estrecho de Ormuz se normalizarán para finales de junio, más tarde de lo previsto inicialmente, que era mediados de mayo, y de una recuperación más lenta de la producción en el Golfo.

En cuanto a los riesgos la alza para sus previsiones de precios, apuntan que, en un escenario adverso, el precio promedio del Brent en el cuarto trimestre de 2026 superaría ligeramente los 100 dólares, suponiendo que las exportaciones del Golfo se normalicen a finales de julio.

Mientras tanto, en un escenario muy adverso, contemplan que el precio promedio del Brent rondaría los 120 dólares, suponiendo que las exportaciones del Golfo se normalicen a finales de julio y que la capacidad de los oleoductos del Golfo se reduzca de forma persistente en 2,5 millones de barriles diarios.

Sin embargo, en un escenario favorable, el precio promedio del Brent se situaría ligeramente por debajo de los 80 dólares, «suponiendo que las exportaciones del Golfo se normalicen a mediados de junio, que no haya reducción de capacidad y que la oferta de EEUU y los principales países de la OPEP responda con mayor contundencia», indican.

«Observamos un riesgo al alza en la estimación de precios en los escenarios adversos y muy adversos, ya que es probable que los inventarios de petróleo alcancen niveles muy bajos, lo que desencadenaría aumentos de precios no lineales. Es probable que los inventarios totales de petróleo visibles a nivel mundial alcancen el nivel más bajo registrado desde 2018. Si bien nuestras previsiones de precios al contado frente a precios a largo plazo se basan en su relación histórica lineal con las reservas comerciales de la OCDE, es probable que se produzcan aumentos de precios no lineales si los inventarios caen a niveles críticamente bajos», explican.

Además, Goldman Sachs calcula que las reservas mundiales de petróleo disminuirán a un ritmo récord de entre 11 y 12 millones de barriles diarios en abril, ante las pérdidas de producción de crudo en el Golfo Pérsico de 14,5 millones de barriles diarios.

También que el mercado mundial del petróleo registre en el segundo trimestre de este año un déficit de 9,6 millones de barriles diarios, al tiempo que la demanda mundial de petróleo caerá en 1,7 millones de barriles diarios en comparación con el año anterior.

«Dado que las reducciones extremas de inventario no son sostenibles, podrían ser necesarias pérdidas de demanda aún mayores si la crisis de oferta se prolonga», señalan los analistas.

Por tradeo