Según la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) la decisión de prohibir la inversión extranjera en Manus se tomó conforme a las leyes y reglamentos vigentes. Pocos días después de anunciar la operación, el Gobierno chino abrió una investigación para aclarar si la operación vulneraba los controles a la exportación de tecnología que establece Pekín.
El acuerdo había atraído la atención tanto de China como de Washington, dado que diversos legisladores estadounidenses han prohibido a los inversores americanos respaldar directamente a empresas chinas de IA. Al mismo tiempo, Pekín ha intensificado sus esfuerzos para disuadir a los desarrolladores chinos de IA de trasladar sus negocios al extranjero, especialmente a Estados Unidos.
Un portavoz de Meta declaró a ‘CNBC’ en marzo que la adquisición «cumplía plenamente con la legislación aplicable» y que el equipo confiaba en «una resolución adecuada de la investigación».
‘Bloomberg’ informa que la decisión de Pelín complica el escenario para Meta, pues parte de la plantilla de Manus ya se ha incorporado a las filas de la tecnológica norteamericana y ya se han ejecutado algunos movimientos de capital y directivos entre empresas.
Asimismo, ‘CNBC’ señala que la intervención del Gobierno chino en la operación ha generado alarma entre fundadores tecnológicos e inversores de capital riesgo del país que esperaban aprovechar el llamado modelo de «lavado de imagen singapurense» (‘Singapore-washing’), mediante el cual empresas se trasladan de China a la ciudad-estado para eludir el escrutinio de Pekín y Washington.
Manus fue fundada en China antes de trasladarse a Singapur. La empresa desarrolla agentes de IA de propósito general y lanzó su primer agente en marzo del año pasado, capaz de ejecutar tareas complejas como investigación de mercado, programación y análisis de datos. Su lanzamiento llevó a la ‘startup’ a ser aclamada como el nuevo DeepSeek.
Manus afirmó haber superado los 100 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales (ARR) en diciembre, ocho meses después de lanzar su producto, lo que según la compañía la convierte en la ‘startup’ más rápida del mundo en alcanzar ese hito partiendo de cero. Gracias a ello, recaudó 75 millones de dólares en una ronda liderada por la firma estadounidense de capital riesgo Benchmark en abril del año pasado.
Cabe recordar que Meta está intensificando sus inversiones en IA, motivo por el cual anunció recientemente el despido de hasta un 10% de su plantilla. La compañía también anunció una inversión de 21.000 millones de dólares en CoreWeave. Meta Platforms ha proyectado un gasto de capital (‘capex’) para el año 2026 de entre 115.000 y 135.000 millones de dólares.
