Los datos reflejan una situación dispar en los 28 países de la OCDE para los que se dispone de datos: 20 registraron crecimiento, pero a ritmos variables, mientras que dos no experimentaron cambios en el PIB y seis sufrieron una contracción.
En los países del G7, el crecimiento se aceleró en Reino Unido y Estados Unidos, pasando del 0,2% y el 0,1% en el cuarto trimestre al 0,6% y el 0,5% en el primer trimestre, respectivamente. La aceleración en el Reino Unido reflejó principalmente aumentos en el consumo privado y público, mientras que en Estados Unidos, los repuntes en el consumo público y las exportaciones, así como el aumento de la inversión, impulsaron el crecimiento económico.
El crecimiento también aumentó en Japón, del 0,2% en el cuarto trimestre al 0,5% en el primer trimestre, y de forma más marginal en Alemania, del 0,2% al 0,3%. En Canadá, el crecimiento repuntó al 0,4% tras una contracción del 0,2% en el trimestre anterior.
Por el contrario, Francia no registró crecimiento en el primer trimestre tras expandirse un 0,2% en el trimestre anterior, ya que la disminución del consumo privado, la inversión y las exportaciones lastró la actividad económica. El crecimiento se ralentizó en Italia del 0,3% en el cuarto trimestre al 0,1% en el primer trimestre debido a la disminución de la demanda interna.
Entre los demás países de la OCDE para los que se disponía de datos, Corea registró la mayor tasa de crecimiento intertrimestral en el primer trimestre (1,7%), seguida de Finlandia (0,9%) y Hungría y Suiza (0,8% en ambos casos). Por el contrario, Irlanda continuó mostrando la mayor contracción (-2%), seguida de Israel y México (-0,8% en ambos casos).
