El movimiento prolonga el fuerte repunte de la sesión anterior, cuando el crudo llegó a avanzar alrededor de un 4%, impulsado por el temor a nuevas interrupciones de suministro tras los ataques de los hutíes contra Arabia Saudí. El Brent marcó el jueves máximos de varios meses y se encamina a cerrar su tercera semana consecutiva de subidas.

La preocupación ha aumentado después de que Saudi Aramco ordenara la evacuación de su sede en Dhahran, cerca del Golfo, en un contexto de intensificación de los enfrentamientos entre los hutíes de Yemen y la coalición liderada por Arabia Saudí. La situación en torno a Bab el-Mandeb, uno de los principales puntos de tránsito marítimo del mundo, añade además una importante prima de riesgo al mercado.

A estas tensiones se suman los problemas de producción en Libia, donde el cierre de una válvula de un oleoducto que conecta los campos de Hamada y Tahara con el puerto de Zawiya ha provocado una reducción del bombeo.

Richard Hunter, responsable de mercados de interactive investor, destaca que el fuerte repunte del petróleo está presionando a las bolas. Hunter señala que las informaciones sobre la posibilidad de que Estados Unidos vuelva a plantearse ataques militares contra Irán después de las elecciones legislativas han añadido presión adicional al precio del petróleo.

La subida del crudo supone también un riesgo para la inflación y para las expectativas sobre los tipos de interés, en un momento en el que los mercados ya están sometidos a fuertes tensiones por las dudas sobre el elevado gasto relacionado con la inteligencia artificial (IA) y por el deterioro del sentimiento inversor.

TRUMP MUEVE FICHA PARA AUMENTAR LA PRODUCCIÓN

En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha recurrido a la Defense Production Act, una legislación aprobada durante la Guerra Fría, para impulsar la producción y el refino de petróleo en Estados Unidos.

La decisión permite al Gobierno estadounidense facilitar incentivos financieros a proyectos relacionados con la producción de crudo, el refino, los oleoductos y el almacenamiento de combustibles, con el objetivo de reforzar la capacidad energética del país en un momento de fuertes presiones sobre los precios.

Además, el Departamento de Energía ha anunciado planes para destinar hasta 150 millones de dólares a proyectos destinados a ampliar la producción, el almacenamiento y la logística de productos petrolíferos en las refinerías estadounidenses.

Por tradeo