Como explican, esta revisión se ha realizado de forma coordinada con el Banco de España -en las cuentas financieras y las estadísticas de Balanza de Pagos y posición de inversión internacional- y con la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) -en las Cuentas de las Administraciones Públicas-.
Según se detalla, en cuanto al año 2025, el PIB registró una menor contribución de la demanda interna (3,4%, frente al 3,5% previo) y de la externa (-0,8%, frente al -0,7%).
En lo que se refiere a la demanda nacional, la variación interanual del gasto en consumo final se ha revisado hasta el 2,9%, desde el 3,1% estimado previamente. Y el de los hogares e ISFLSH se ha revisado tres décimas a la baja, hasta el 3,1%. Por su parte, la tasa de variación del gasto en consumo final de las Administraciones Públicas se mantiene en el 2,4%.
La formación bruta de capital situó su tasa en el 6%, frente al 5,8% anterior, principalmente, por el crecimiento del 73% en términos corrientes de la variación de existencias en 2025. La variación de la formación bruta de capital fijo se ha estimado en el 5,4%, frente al 5,8% previo, debido a la revisión al alza del índice de precios del activo de la vivienda.
En la demanda externa, el incremento de las exportaciones se desaceleró al 2,6%, frente al 3,6% estimado en marzo, y las importaciones crecieron un 5,5%, frente al 6,2% previo.
En lo que respecta a la oferta, el deflactor implícito del PIB se ha revisado del 2,9% de la estimación anterior al 3%. La variación interanual del PIB a precios corrientes se situó en el 5,7%, frente al 5,8% adelantado. Con ello, el valor del PIB a precios corrientes para 2025 fue de 1.690.012 millones de euros, 2.860 millones más que el inicialmente estimado, un 0,2% más.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, se obtiene que la Renta Nacional Bruta de España se situó en 1.693.738 millones de euros en 2025, un 6,2% superior a la del año 2024 y un 0,5% por encima de la estimada en marzo.
Mientras tanto, para 2024, se ha revisado la formación bruta de capital una décima a la baja, aunque con una evolución diferente entre sus componentes. En el caso de la formación bruta de capital fijo, su tasa de variación se ha revisado al 7,5%, frente al anterior 5,5% en términos corrientes, con un crecimiento de los activos de la propiedad intelectual y de los activos de la construcción del 8,9%. Como resultado, este agregado aumenta en 4.217 millones la estimación anterior.
En el caso del otro componente, las existencias, en 2024 se situaron en 5.800 millones, con una revisión a la baja de 4.668 millones respecto a la estimación avance.
Desde el enfoque del gasto, se han revisado al alza los otros dos componentes de la demanda. El gasto en consumo final (3,2%, frente al 3% anterior) y la aportación de la demanda externa (0,3%, frente al 0,2%).
Las ramas que más destacaron por su aportación a la revisión del PIB fueron la Agricultura (con un crecimiento del 15,0%) y las Actividades profesionales y científicas (8,3%) en las que la revisión de la producción también influyó en la formación bruta de capital fijo de los activos inmateriales (I+D, programas informáticos, bases de datos y resto de activos de la propiedad intelectual).
Por el contrario, se ha revisado a la baja el valor añadido del Comercio, Transporte y Hostelería (hasta el 1,8%), de las Actividades Inmobiliarias (al 0,9%), de las Actividades artísticas y recreativas (al 0,7%) y de la Construcción (al -0,9%), por la incorporación de encuestas estructurales de estos sectores.
El crecimiento nominal del PIB fue del 6,8%, frente al 6,4% previo, mientras que el deflactor implícito del PIB se revisó dos décimas a la baja, hasta el 3,1%. Así, el PIB a precios corrientes para 2024 se situó en 1.598.588 millones de euros, 4.258 millones más que la estimación anterior.
