Justo después de las elecciones, los precios del petróleo se van a desplomar”, dijo Trump a los periodistas en la Base Conjunta Andrews antes de partir hacia Texas para la convención de medio mandato del Partido Republicano, en declaraciones recogidas por CNBC.

Preguntado por cómo va a explicar a los ciudadanos de EEUU que los precios del petróleo acaban de dispararse a máximos no vistos desde las primeras semanas de la guerra, el presidente respondió que «es muy fácil explicárselo a Estados Unidos», y afirmó que solo hay que preguntar a los americanos si quieren que Irán tenga un arma nuclear.

Trump también insistió en que la guerra contra Irán, que ya va por su séptimo mes sin una resolución clara a la vista, terminará “inmediatamente después de las elecciones”. “No pueden aguantar más”, afirmó el presidente, quien ha repetido en numerosas ocasiones que ha logrado la victoria en la guerra en curso, cuando se le pidió que explicara su predicción.

Asimismo, sugirió que Irán busca beneficiarse de un resultado electoral desfavorable para los republicanos. “Están desesperados por intentar influir en las elecciones, para que podamos meter ahí a un grupo de gente bastante débil, los dejen en paz y les permitan tener su arma nuclear”, dijo el presidente.

Estos comentarios suponen un reconocimiento poco habitual por parte de Trump de que ni la guerra ni los precios más altos que ha generado van a terminar en el corto plazo.

Trump ha asegurado decenas de veces a lo largo de la guerra que un acuerdo de paz con Teherán está casi cerrado, solo para que no llegue a materializarse ninguno. Pero últimamente parece haber renunciado a la perspectiva de una victoria diplomática, optando en cambio por derrotar a Irán destruyendo su ejército y asfixiando su economía.

Por tradeo