Precisamente Wall Street se tomó ayer estas palabras muy en serio, marcando el S&P 500 nuevos máximos históricos que este jueves parece querer revalidar. El optimismo se ha dejado sentir también en los mercados asiáticos, que han cerrado con destacadas subidas, tocando incluso el Nikkei 225 japonés nuevos máximos.

«Los riesgos geopolíticos no han desaparecido, sino que se han convertido en un factor de soporte latente que podría surgir repentinamente», opina Rania Gule, analista senior de mercado en XS.com. Esta experta recuerda que las tensiones en torno al estrecho de Ormuz «persisten», y por tanto «cualquier interrupción o cierre parcial de este paso vital podría impulsar los precios del petróleo al alza, reactivando las presiones inflacionarias y generando un complejo ciclo de retroalimentación en los mercados».

Y eso es algo que no hay que olvidar pese a que parece que «los mercados han decidido que la guerra con Irán y los bloqueos del estrecho de Ormuz han terminado, y que todo mejorará próximamente», comentan por su parte los estrategas de Rabobank.

«Potencialmente, aún podríamos ver que esta guerra termine de acuerdo con lo que hemos considerado nuestro escenario base desde hace tiempo: una victoria estadounidense amplia -aunque naturalmente disputada- contra Irán entre la segunda y la tercera semana de abril, lo que le otorgaría el control de facto de un nuevo Oriente Medio», destacan estos expertos.

Sin embargo, «el inconveniente son bloqueos más prolongados, con el riesgo de que cualquier nueva escalada profundice o extienda la guerra», advierten también desde la entidad holandesa.

Sea como sea, de momento parece estar ganando el optimismo entre los inversores, que este jueves permanecen muy atentos a la macro. Por un lado, China ha confirmado que su economía creció un 5% en el primer trimestre, ya que las sólidas exportaciones compensaron el lento consumo interno, aunque también ha reconocido que la guerra en Irán ensombrece las perspectivas, y es que la crisis energética derivada del conflicto en Oriente medio amenaza con debilitar la demanda mundial y frenar ese impulso.

Además, Reino Unido ha publicado el dato de PIB de febrero, que creció un 0,5%, por encima de lo esperado, y en la eurozona se ha conocido el dato final de inflación correspondiente al mes de marzo. El IPC repuntó al 2,6% por los precios de la energía.

También habrá que estar muy atentos a las actas de la última reunión del Banco Central Europeo (BCE), mientras que en EEUU el foco se centra en el dato de paro semanal y en la producción industrial de marzo.

Y todo eso sin quitar el ojo al plano empresarial, y es que este jueves siguen desfilando por la pasarela de resultados importantes compañías como TSMC, Tesco, Bank of New York Mellon o PepsiCo. Aunque la gran protagonista del día será, sin duda, Netflix. La primera de las grandes tecnológicas estadounidenses publica sus cuentas y todo apunta a que el mercado buscará signos de que la compañía puede «seguir aumentando sus ingresos publicitarios».

En otros mercados, el petróleo avanza (Brent: $88, West Texas: $91), mientras que el oro repunta hasta los 4.840 dólares por onza. El bono del Tesoro estadounidense a 10 años cae al 4,27%, y el EUR/USD retrocede hasta los 1,1783 dólares. En el mercado de criptos, el bitcoin se sitúa en 74.471 dólares.

Por tradeo