Sin embargo, la situación no ha cambiado demasiado. Y es que la situación en Oriente Próximo está lejos de llegar a su final y, en consecuencia, el crudo sigue tensionado. A estas horas de la mañana, el Brent cotiza cómodamente por encima de los 100 dólares (+2,5%, 102,7 dólares) y el WTI ronda los 96 dólares (+2,56%).
Ello, a pesar de que en los últimos días se han realizado algunos avances. Por un lado, el ministro de Exteriores iraní indicó que el estrecho de Ormuz solo estaba cerrado a los enemigos de Irán y sus aliados. Posteriormente, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconoció que estaban permitiendo el paso de petroleros iraníes por esta vía marítima para garantizar el suministro mundial de crudo.
Noticia relacionada

¿Vender o comprar en las caídas? Goldman y JP Morgan revisan su estrategia bursátil ante la crisis de Irán
No obstante, los analistas creen que el panorama sigue siendo frágil, lo que provoca que los precios del petróleo «sean más propensos a subir que a caer de forma sostenida». Esa, al menos, es la opinión de Ipek Ozkardeskaya, experta de Swissquote Bank, quien destaca que los aliados de Estados Unidos no se han mostrado a favor de los planes de Donald Trump para intervenir militarmente en Ormuz para que el crudo vuelva a fluir. El episodio de Groenlandia, así como los numerosos aranceles impuestos en los últimos tiempos, han convertido cualquier decisión a este respecto en una decisión política «extremadamente compleja».
«Que no quepa duda: los europeos también quieren una resolución y están explorando opciones, pero buscan una solución fuera del contexto de la OTAN, incluyendo desviar el comercio a través del mar Rojo. Pero nada está claro todavía. Lo que sí está claro es que la incertidumbre global persiste, las opiniones divergen, la infraestructura petrolera está siendo objetivo en Oriente Medio y Rusia sigue beneficiándose de fuertes ingresos petroleros gracias a la relajación de sanciones», reflexiona esa experta.
«Habrá un detonante que haga volver a los compradores en caídas —recordemos el rebote tras los aranceles—. Todas las partes salieron peor tras los aranceles, y aun así los mercados subieron a nuevos máximos. Una relajación de las tensiones en Oriente Medio podría generar un optimismo similar, pero serán los titulares los que determinen cuándo y cómo», añade.
¿ANTICIPA TURBULENCIAS EL RBA?
La situación, como decimos, está lejos de ser óptima… y podría empeorar tras la última decisión del Banco de la Reserva de Australia (RBA, por sus siglas en inglés) de subir los tipos de interés en 25 puntos básicos, tal y como se esperaba, para contrarrestar las presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Irán, especialmente del incremento de los precios de la energía.
Noticia relacionada

El banco central de Australia sube los tipos al 4,10% ante el repunte de la inflación
Para Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management, este movimiento puede interpretarse como un adelanto de lo que está por venir y señala al banco central australiano como el «canario en la mina» de la economía global. «No es solo un movimiento de política monetaria, sino una señal de dónde está ahora el riesgo: la inflación no está cayendo lo suficientemente rápido y las expectativas empiezan a repuntar», señala.
Por ello, la atención se traslada por completo a la reunión de dos días de la Reserva Federal (Fed), que comienza hoy y que concluirá mañana con la decisión de tipos del banco central norteamericano. Dado que los últimos datos disponibles no reflejan estos impactos inflacionarios, la situación actual no invita al optimismo. Y es que, si antes los miembros de la Fed se inclinaban por apoyar un mercado laboral más débil pese a que la inflación sigue por encima del objetivo, el temor a que la inflación pueda desbocarse no hace más que aumentar la probabilidad de que el organismo tenga que elevar las tasas oficiales.
«Los futuros sobre los fondos federales han dejado de descontar un recorte completo de 25 puntos básicos este año, lo que significa que el giro ‘hawkish’ ya está en gran medida descontado. Esto deja la duda de si la decisión de la Fed será más o menos agresiva de lo esperado», señala Ozkardeskaya, quien cree que «probablemente» no haya ningún recorte de los tipos de interés este año.
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
En el plano empresarial, Nvidia ha vuelto a espolear a la renta variable tecnológica y a los creyentes en la inteligencia artificial (IA). Ayer, el CEO de la compañía, Jensen Huang, inauguró la conferencia GTC afirmando que espera que Nvidia genere «al menos» un billón de dólares en ingresos con sus nuevos chips de IA (Blackwell y Vera Rubin) hasta 2027, añadiendo que está seguro de que «la demanda de computación será mucho mayor que eso».
Noticia relacionada

Nvidia avanza con sus chips de IA y prevé pedidos por valor de 1 billón para Blackwell y Vera Rubin
Asimismo, Huang ha tratado de ahuyentar los miedos del mercado sobre la destrucción de las empresas de «software como servicio» (SaaS), que se han visto amenazadas por los avances en IA. «Huang prevé un cambio hacia lo que denomina “AaaS” (IA agéntica como servicio). En este modelo, las empresas venderían agentes de IA a clientes para que puedan construir su propio software», señala Ozkardeskaya.
Pese a sus declaraciones, lo cierto es que el mercado sigue teniendo importantes dudas sobre la capacidad de estas compañías para rentabilizar sus monstruosas inversiones en centros de datos y otra infraestructura y justificar sus elevadas valoraciones. A este respecto, ‘Reuters’ adelantó ayer que Meta, matriz de Facebook e Instagram, valora despedir al 20% de su plantilla para apoyar sus planes de inversión de 600.000 millones de dólares hasta 2028.
Por otro lado, Amazon anunció el martes que comenzará a ofrecer entregas en una hora y en tres horas en partes de Estados Unidos. La empresa indicó que la entrega en tres horas está disponible en unas 2.000 ciudades y localidades del país, mientras que la entrega en una hora está disponible en cientos de esas zonas.
En otros mercados, el euro avanza frente al dólar (+0,03%, $1,1508). El oro avanza con moderación y supera los 5.000 dólares (+0,18%, 5.011 dólares) y la plata cae levemente (-0,1%, 80,6 dólares). La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años sube hasta el 4,224%. El bitcoin se sitúa por debajo de los 74.000 dólares tras rozar los 76.000.
