La amenaza de Trump de bombardear Irán ha elevado drásticamente la tensión en una guerra que ya lleva cinco semanas y ha frustrado las esperanzas de los inversores de un rápido final al conflicto.

El presidente de EEUU dio este miércoles una de cal y una de arena al mercado en su discurso a la nación sobre la marcha de la operación ‘Furia Épica’ contra Irán. Aunque aseguró que el fin de la guerra está «muy cerca», reafirmando su mensaje de que todo acabará en «dos o tres semanas», también avisó a Teherán de que si las conversaciones no terminan en acuerdo atacará «con extremada dureza» al país.

«Los mercados globales retrocedieron durante la noche tras el discurso en directo de Trump y el ambiente cambió drásticamente, alejándose del cauto optimismo que se había ido gestando en los últimos días. Desde la perspectiva del mercado, al menos, el discurso pareció tener el efecto contrario al que esperaban los inversores: el petróleo subió, los rendimientos de los bonos aumentaron y los mercados bursátiles retrocedieron», comenta Matt Britzman, analista sénior de renta variable de Hargreaves Lansdown.

El resultado es una clara aversión al riesgo en todas las clases de activos, ya que las esperanzas de un mayor progreso hacia la desescalada dieron paso a una renovada incertidumbre.

Como añade Richard Hunter, jefe de mercados de Interactive Investor, «los inversores se quedaron sin aliento cuando el último discurso del presidente de EEUU apuntó a una continuación del conflicto«, lo que «podría ejercer una mayor presión a la baja a medida que el ánimo se incline nuevamente hacia una aversión al riesgo».

«El discurso ofreció pocos elementos tranquilizadores para los inversores, ante la probabilidad de que le siguieran dos o tres semanas de intensa actividad militar. Tampoco se establecieron plazos para la reapertura del estrecho de Ormuz y el presidente simplemente sugirió que los demás aliados tomaran sus propias decisiones para reclamar la zona», afirma.

Cree que «la volatilidad sigue siendo un factor clave en los movimientos del mercado y la reanudación de las hostilidades agravará la preocupación económica mundial, junto con la posibilidad de una crisis de crecimiento e incluso estanflación, donde el bajo crecimiento y la alta inflación constituyen una combinación perjudicial». Para Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, «los inversores no obtuvieron lo que esperaban del discurso del presidente Trump al pueblo estadounidense y han reaccionado en consecuencia».

Mientras tanto, los mercados petroleros vuelven a subir, con el barril de Brent y el West Texas instalados en los 108 dólares.

«Los comentarios que sugieren que las operaciones militares en la región podrían prolongarse durante varias semanas más han disminuido las esperanzas de una resolución a corto plazo, añadiendo una nueva prima de riesgo geopolítico a los precios del petróleo. Esto ocurre a pesar del considerable aumento de 5,5 millones de barriles en las reservas de crudo de EEUU la semana pasada, que normalmente habría presionado a la baja los precios, pero que en el contexto actual ha pasado desapercibido», añade Britzman.

En el terreno empresarial, Tesla publica sus cifras de entregas, con un consenso que prevé alrededor de 366.000 vehículos en el trimestre de marzo.

«El tono previo a la publicación se ha vuelto más optimista tras los alentadores datos de matriculación en Europa, lo que aumenta las esperanzas de una sorpresa positiva. En cuanto a los Model 3 y Y, cualquier indicio de que la demanda interanual se mantenga estable en el primer trimestre completo desde la eliminación del crédito fiscal para vehículos eléctricos en EEUU probablemente se interpretará positivamente. Más allá de los vehículos en sí, el negocio de almacenamiento de energía de Tesla sigue ganando impulso. Pensando más allá de las entregas, Tesla necesita empezar a mostrar más pruebas de un despliegue acelerado de robotaxis para mantener el apoyo de los inversores», expone Britzman.

ECONOMÍA Y OTROS MERCADOS

Desde el punto de vista macro, en EEUU conoceremos las peticiones iniciales de desempleo semanal (210.000 anterior), junto con la balanza comercial de febrero (-66.000 millones estimados frente a -54.500 millones anterior).

«Aunque el dato más importante llegará mañana con las plazas bursátiles cerradas: el informe oficial de empleo americano de marzo, con recuperación esperada (+65.000 nóminas no agrícolas estimado frente a -92.000 anterior, tasa de paro estable en 4,4% y salarios moderando ligeramente a +3,7% frente a +3,8% anterior)», apuntan en Renta 4.

En otros mercados, el dólar, que se ha beneficiado de la huida hacia activos refugio desde que comenzó el conflicto a finales de febrero, avanza frente a las principales divisas este jueves, revirtiendo dos días de pérdidas. Los comentarios de Trump también provocaron un alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense ante el creciente temor de que la inflación derivada del aumento de los precios del petróleo cierre la puerta a las bajadas de tipos de interés.

Además, el oro cae más de un 3% y se cambia a 4.635 dólares la onza, mientras que el bono del Tesoro estadounidense a 10 años avanza ligeramente hasta el 4,372%. Por su parte, en el mercado de criptomonedas el bitcoin también pierde posiciones hasta los 66.462 dólares.

Por tradeo