Y es que los inversores siguen pendientes de la situación en Oriente Medio y del tráfico (o no) en el estrecho de Ormuz. Del mismo modo, Israel ha lanzado su mayor ofensiva contra el Líbano desde el inicio de su invasión, mientras que el presidente Donald Trump ha afirmado que el ejército estadounidense «permanecerá en Irán y sus alrededores hasta que se cumpla plenamente el acuerdo alcanzado».

Por ello, el analista de marcados Manuel Pinto señala que, aunque el mercado ha reaccionado con optimismo, «ese optimismo es frágil. Sin avances tangibles en seguridad y en comercio internacional, especialmente en Ormuz, será difícil consolidar este movimiento al alza«.

De hecho, Lale Akoner, estratega global de mercados de eToro, considera que la tregua puede mitigar el pánico, «pero no eliminar la prima de riesgo estructural. Los mercados pueden mantenerse más tranquilos, pero es probable que la sensibilidad a la energía, el transporte marítimo y las noticias siga siendo elevada durante meses».

Así, y «si bien la situación actual es mejor de lo que era a comienzos de semana, la fragilidad de la tregua es una realidad que tendrán que tener muy en cuenta los inversores. En nuestra opinión, ambas partes tienen interés en alcanzar un acuerdo de paz definitivo, aunque la dificultad es máxima dadas las diferencias que existen entre las propuestas iraníes y las estadounidenses. Todo ello mantendrá la tensión en los mercados financieros mundiales, que no podrán ‘respirar’ con tranquilidad hasta que vean que el tráfico a través de Ormuz es nuevamente fluido«, valoran en Link Securities.

En este sentido, los expertos de Renta 4 Banco afirman que, entre los puntos más relevantes para recuperar la confianza inversora, se encuentran «comprobar que el alto el fuego es real, así como que el tráfico por el estrecho de Ormuz se recupera de forma efectiva«.

Es más, para Pinto hay dos puntos críticos que deberán cumplirse para que los mercados puedan estabilizarse. «Por un lado, es clave que se reduzca la escalada —que se dejen de lanzar ataques o ‘cohetes’— porque cada episodio de tensión vuelve a introducir volatilidad. Y por otro lado, hay un elemento crítico para la economía global: el desbloqueo del tráfico marítimo. Estamos hablando de cientos de cargueros —en torno a 800— bloqueados en el estrecho de Ormuz, una vía por la que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Su reapertura efectiva sería una señal real de normalización y tendría impacto directo en los precios de la energía y en la inflación».

A LA ESPERA DEL PCE Y EL PIB

La macroeconomía será otro aspecto a vigilar por el mercado este jueves con la publicación del deflactor PCE de febrero, que se espera estable en el 2,8% en tasa general, mientras que la variable subyacente podría mostrar un leve descenso de una décima, hasta el 3%.

Pero la agenda también recoge la tercera lectura del PIB del cuarto trimestre, que se prevé confirme el dato de la última actualización, que recortó a la mitad el crecimiento en los últimos meses de 2025, hasta el 0,7%, tras una primera cifra del 1,4% que ya se había quedado muy por debajo de lo esperado. Asimismo, se conocerán los datos de paro semanal.

Todas estas referencias serán muy seguidas por la Fed, ya que pueden terminar de definir los próximos movimientos en los tipos de interés al mostrar en qué estado se encuentra realmente la economía del país para afrontar cualquier turbulencia en curso.

EMPRESAS Y OTROS MERCADOS

En el plano empresarial, el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el circuito del Distrito de Columbia ha rechazado la petición de Anthropic de suspender temporalmente la decisión del Pentágono de calificar a la empresa de inteligencia artificial (IA) y sus productos como un«riesgo para la cadena de suministro».

Además, la compañía de bebidas Constellation Brands ha superado las previsiones con los resultados del cuarto trimestre del ejercicio fiscal 2026, al tiempo que ha anunciado que ha rebajado su previsión de ganancias para el curso 2027 y ha retirado su ‘guidance’ para el ejercicio 2028 debido a la incertidumbre macroeconómica global.

En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 3,43% ($97,65) y el Brent avanza un 3,24% ($97,82). Por su parte, el euro se aprecia un 0,12% ($1,1676), y la onza de oro pierde un 0,48% ($4.754).

La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,285% y el bitcoin suma un 0,14% ($71.357).

Por tradeo