Debido a esta decisión, la semana comienza también con un aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses (el del bono a 30 años supera el 5%) y un dólar más débil.

Pese a todo, los expertos dicen que la decisión de Moody’s no sorprende, ya que S&P y Fitch ya habían rebajado la calificación de Estados Unidos por debajo de ‘AAA’. «Si Moody’s no hubiera hecho lo mismo, habría puesto en entredicho su propia credibilidad», señala Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.

Cabe subrayar que las calificaciones crediticias tienen implicaciones importantes.

«Los inversores suelen utilizar sus activos como garantía para apalancar sus inversiones. Cuanto más arriesgado es el activo, menos valor tiene como garantía. Cuanto menor es el valor de la garantía, mayor es el rendimiento que los inversores exigen, lo que explica por qué el rendimiento del bono estadounidense a 10 años ha subido hoy un 1,7% en Asia y el del bono a 30 años ha aumentado cerca del 2%», explica la experta.

El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, ha minimizado la rebaja de calificación y ha intentado desviar la atención hacia los fuertes aumentos arancelarios que podrían anunciarse en las próximas dos o tres semanas.

La administración estadounidense ha comenzado a acusar a sus socios de no negociar ‘de buena fe

«Las negociaciones con la mayoría de los países están resultando complicadas, y la administración estadounidense ha comenzado a acusar a sus socios de no negociar ‘de buena fe’, probablemente sorprendida de que los países defiendan sus propios intereses. En este contexto, los aranceles podrían restablecerse antes de que finalice la pausa de 90 días, lo que ayudaría a llenar las arcas del Gobierno a corto plazo», señala Ozkardeskaya.

«Queda por ver si eso podría mejorar el apetito por los bonos soberanos estadounidenses… La administración Trump vuelve a demostrar que no hay previsibilidad ni fiabilidad en sus anuncios. Las promesas pueden revertirse unilateralmente en cualquier momento. Es poco probable que las negociaciones se desarrollen sin contratiempos, dado que lo que EEUU espera de sus socios suele implicar un coste significativo para el resto del mundo», añade.

ATENTOS A LOS MIEMBROS DE LA FED

Las caídas que hoy anticipa Wall Street vienen después de las fuertes subidas de la semana pasada. El Nasdaq avanzó un 7,15%, seguido del S&P 500, que se revalorizó un 5,27%, y del Dow Jones, que sumó un 3,41%.

Michael Brown, analista sénior de Pepperstone, insiste en la idea de que la rebaja de calificación «no cambia absolutamente nada». «Es excelente para los titulares, para quienes buscan narrativas fáciles, pero no cambia nada», remarca.

Añade que todo el mundo sabe, y desde hace tiempo, que EEUU sigue una trayectoria fiscal insostenible, al igual que la mayoría de las economías desarrolladas del mundo. «Al mismo tiempo, hay poco o ningún interés en resolver la situación, especialmente cuando el Partido Republicano se encamina a aprobar unos 5 billones de dólares en recortes fiscales y un aumento del techo de deuda de 4 billones. Claramente, el conservadurismo fiscal ha muerto».

Al otro lado del Atlántico, no se esperan este lunes referencia macro de interés, mientras la atención seguirá puesta en los aranceles.

Eso sí, hablarán varios miembros de la Fed, como Bostic, Jefferson, Logan o Kashkari.

OTROS MERCADOS

El euro se cambia a 1,1186 dólares (+0,206%). El petróleo se deja medio punto porcentual (barril Brent: 65,07 dólares; barril WTI: 62,22 dólares).

El oro avanza un 1,18% (3.224 dólares) y la plata suma un 0,68% (32,57 dólares).

La rentabilidad del bono americano a 10 años escala al 4,507%.

El bitcoin cotiza en 102.860 dólares y el ether, en 2.376 dólares.

Por tradeo