En su discurso, Trump se vanaglorió del acuerdo militar suscrito con Groenlandia y Dinamarca, que permitirá a EEUU abrir dos bases en la isla. En concreto, afirmó que este proporcionará a Estados Unidos “plena capacidad para hacer lo necesario para defender el continente americano, así como Europa y otros lugares”. El acuerdo fue firmado posteriormente, durante una reunión trilateral celebrada el martes por la mañana.
En otro orden de cosas, Trump calificó a Cuba de “estado absolutamente fallido” y la acusó de “coordinarse con radicales de izquierdas y redes comunistas». “El comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba”, dijo Trump, lo que provocó que Cuba abandonase la sala.
Asimismo, también dio un toque de atención a México, a la que definió como «epicentro» de la narcoviolencia. «Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2 mil millas con un territorio controlado por cárteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad», aseveró.
CARGA CONTRA LOS ESCÉPTICOS
Por último, Trump realizó una encendida defensa de la inteligencia artificial y comparó comparó a quienes expresan preocupación por la IA con quienes alertan sobre el cambio climático, que Trump también niega que constituya un problema.
“Son las mismas personas que ahora dicen que la IA va a acabar con todos nosotros, que los robots van a atacarnos y que todo va a ser un completo desastre”, afirmó Trump, quien reiteró que ganar la carrera por la supremacía en inteligencia artificial es la clave del dominio mundial de Estados Unidos.
“Ese es el grupo que gana, y ahora llevamos mucha ventaja a China y a todos los demás, y vamos a mantenerla”, afirmó. “Vamos a mantenerlo todo muy, muy claro y muy firme. No voy a frenar el crecimiento de algo que será más grande que la Revolución Industrial”, sentenció.
