«En tan solo tres semanas de 2026, el oro ya ha enviado una señal clara», y es que «este repunte no es un pico fugaz, sino una redefinición del rango de precios del mercado», dice Dilin Wu, estratega de investigación de Pepperstone, en referencia a los máximos que ha superado el metal precioso consecutivamente.

Primero rompió la cota de los 4.700 dólares, luego sobrepasó los 4.800, y después atacó los 4.900 dólares, superándolos sin ningún problema. «Con un impulso alcista tan fuerte, el mercado se pregunta cuánto falta para que el oro alcance los 5.000 y, si alcanza esta cifra redonda clave, si podrá mantenerse y establecer un nuevo soporte«, apunta el experto.

Es cierto que el aumento del metal precioso está claramente «impulsado por el momentum», debido a la incertidumbre geopolítica que ha provocado el presidente de EEUU, Donald Trump, pero también lo es que el oro ha superado consecutivamente nuevos máximos históricos «con mínimos retrocesos, lo que refleja un interés de compra excepcionalmente fuerte«, remarca Wu.

«Los flujos especulativos a corto plazo y el capital refugio han impulsado conjuntamente los precios al alza, manteniendo una tendencia alcista sólida y continua», incide este experto, que cree que «su atractivo como refugio sigue siendo un soporte crucial».

Como dice, «las tensiones geopolíticas globales siguen aumentando, las fricciones comerciales entre EEUU y Europa persisten, y la incertidumbre política en torno a la Reserva Federal aumenta el atractivo relativo del oro frente a los activos de riesgo«.

Y al mismo tiempo, incide el estratega de Pepperstone, «los factores alcistas a medio y largo plazo se mantienen sólidos». «La tendencia a la desdolarización ha impulsado a los bancos centrales a seguir acumulando oro, la Reserva Federal se mantiene en un ciclo de recortes de tasas, el crecimiento económico mundial se está desacelerando y la demanda física y de ETF se mantiene robusta. En conjunto, estos factores estabilizan la base de precios», explica.

En su opinión, «el oro se ha convertido en un activo de respaldo en un entorno macroeconómico complejo, protegiendo los sistemas crediticios, monetarios y el orden geopolítico», lo que significa que el alza del metal precioso «ya no depende de ‘datos perfectos’, y mientras persista la incertidumbre, los precios naturalmente seguirán subiendo«.

Por tanto, los 5.000 dólares no son una «fantasía demasiado optimista», sino un «objetivo realista» al «alcance». Son, apunta, una «extensión razonable dentro del marco de precios actual».

Según Wu, hay tres factores clave a tener en cuenta de cara a los 5.000 dólares del oro:

1. Demanda sostenida de activos refugio

«Las recientes ganancias del oro tienen un claro tono de refugio seguro, pero para superar realmente los 5.000, la demanda de activos refugio debe ser persistente, en lugar de un repunte temporal del sentimiento», comenta el estratega.

Bajo su punto de vista, si los riesgos geopolíticos «disminuyen rápidamente en las próximas semanas, impulsando el retorno de los flujos de activos refugio a la renta variable y la renta fija, el impulso alcista del oro podría debilitarse significativamente».

Pero si continúan surgiendo nuevos catalizadores geopolíticos, «es poco probable que incluso los repuntes temporales de los activos de riesgo provoquen grandes salidas de oro, ya que los inversores prefieren ganancias menores, pero más seguras».

Wu lo tiene claro: «Mientras los mercados no puedan calcular con claridad los precios de los acontecimientos geopolíticos, persistirá una presión marginal de compra en el oro».

2. Creciente incertidumbre institucional

Por otro lado, comenta, cabe recordar que uno de los «valores fundamentales» del oro es su «función como seguro contra los riesgos institucionales y del sistema crediticio». «Si los mercados cuestionan cada vez más la independencia de los bancos centrales, se preocupan por la politización de la política monetaria o pierden la confianza en las previsiones de futuro, el papel del oro como refugio seguro se refuerza significativamente».

Y de igual manera, señala, «si los déficits fiscales se convierten en la norma y los problemas de deuda se renuevan continuamente en lugar de resolverse, el oro se convierte en el ‘activo definitivo’ que no depende de mecanismos de respaldo externos».

Sin olvidar otro factor, y es que si la incertidumbre macroeconómica «se intensifica más allá de fluctuaciones menores -como cambios repentinos de política, deterioro de las condiciones fiscales o perturbaciones en la confianza en el sistema monetario-, los fondos previamente asignados racionalmente podrían rotar cada vez más hacia el oro, creando una reasignación impulsada por la seguridad«.

3. Expectativas de recorte de tipos más sólidas

Pero más allá de las perturbaciones a corto plazo, uno de los factores más directos que afectan los precios del oro son las tasas de interés reales.

«Cuando la inflación estadounidense está relativamente controlada, la manera más efectiva de reducir el coste de oportunidad de mantener oro es que el mercado incorpore expectativas de recortes de tasas más sólidas. Si los datos del mercado laboral se suavizan o la política de la Fed se inclina hacia una postura más moderada, los inversores esperarán tasas de interés futuras más bajas, lo que aumentará el potencial alcista del oro«, afirma Wu.

MANTENER LOS 5.000 NO SERÁ FÁCIL

En cualquier caso, añade el estratega de Pepperstone, «mantener los 5.000 dólares no será fácil». «Los factores alcistas abundan, lo que convierte a los 5.000 en un objetivo razonable. Sin embargo, alcanzar los 5.000 no garantiza una estabilidad inmediata», remarca.

«La razón es simple: 5.000 dólares es una cifra redonda muy emotiva y simbólicamente significativa. Tanto los operadores técnicos como los alcistas a largo plazo podrían optar por reducir posiciones, esperar o incluso operar contra la tendencia en este nivel. Por lo tanto, la volatilidad podría intensificarse y la divergencia del mercado podría volverse pronunciada», comenta.

Por eso cree que «la pregunta clave no es si el oro puede alcanzar los 5.000, sino si puede encontrar soporte después de alcanzar ese nivel«. En cualquier caso, explica Wu, «si los retrocesos son limitados y de corta duración, podría indicar que el precio base está subiendo, allanando el camino para la siguiente fase de ganancias».

Por tradeo