La compañía registró ingresos récord de 12.252 millones de dólares, un 5% más interanual, mientras que el beneficio neto se situó en 3.004 millones de dólares, frente a los 3.180 millones del mismo periodo del año anterior. El beneficio por acción ajustado alcanzó los 3,50 dólares, por encima de los 3,41 dólares que esperaba el consenso.
El presidente y consejero delegado, Cristiano Amon, destacó los «sólidos resultados trimestrales» y subrayó el crecimiento del negocio ligado a la inteligencia artificial. No obstante, advirtió de que las previsiones a corto plazo para ‘smartphones’ están «impactadas por las limitaciones de suministro de memoria en toda la industria», aunque la demanda de dispositivos de gama alta continúa siendo sólida.
Para el segundo trimestre fiscal, Qualcomm prevé ingresos de entre 10.200 y 11.000 millones de dólares y un BPA ajustado de entre 2,45 y 2,65 dólares, cifras que se sitúan por debajo de los cerca de 11.110 millones y 2,89 dólares que anticipaban los analistas.
Según explicó la compañía, los grandes pedidos de memoria para centros de datos están absorbiendo capacidad de producción que normalmente se destina a ‘smartphones’ y otros dispositivos, lo que está llevando a los fabricantes a ajustar inventarios y compras.
«Estamos empezando a ver que la memoria va a definir el tamaño del mercado móvil», afirmó Amon, quien añadió que se trata de «un problema de toda la industria que afecta a toda la electrónica de consumo».
El negocio de teléfonos móviles —principal fuente de ingresos— generó 7.824 millones de dólares, un 3% más interanual. Por su parte, el área de automoción aumentó un 15%, superando nuevamente los 1.000 millones de dólares, mientras que el segmento de internet de las cosas creció un 9%, hasta 1.688 millones.
Además, Qualcomm devolvió 3.600 millones de dólares a los accionistas durante el trimestre, incluidos 949 millones en dividendos y 2.600 millones mediante recompras de acciones.
