De hecho, el gigante asiático ha acaparado gran parte de la atención, ya que sus previsiones para los próximos meses no asumen «ningún envío del chip H2O» al país.
«China representa una gran oportunidad para Nvidia, pero también una fuente de incertidumbre debido a la interferencia política de ambas partes», valora Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
Es más, tal y como explica Josh Gilbert, analista de mercados de eToro, «sin ventas de chips H20 registradas en el trimestre, Nvidia se enfrenta a un campo de batalla geopolítico cada vez más complejo que está limitando uno de sus mayores mercados. Esa debilidad quedó más que compensada por la creciente demanda de los hyperscalers estadounidenses, pero pone de relieve hasta qué punto Nvidia depende de un puñado de clientes».
En este sentido, para Dan Coatsworth, analista de inversiones de AJ Bell, hay que destacar que «la demanda de IA no es el problema para Nvidia, es más bien cómo la política se ha interpuesto en el camino de sus grandes ambiciones de dominación global».
«La empresa está entre la espada y la pared. Nvidia posee tecnología que innumerables empresas hacen cola para comprar, pero la guerra comercial con Estados Unidos le ha dificultado vender lo que quiera a China», añade este experto, para quien la compañía «parece estar frustrada, con las manos atadas en cuanto a la situación en China».
«En primer lugar, el gobierno estadounidense no quería que China se hiciera con la tecnología estadounidense más avanzada por razones de seguridad. Ahora, Nvidia puede volver a vender lo que Trump llama tecnología ‘antigua’ a China, pero el gobierno estadounidense no ha aprobado la nueva estructura de reparto de ingresos, según la empresa tecnológica», dice Coatsworth.
En última instancia, Nvidia quiere operar en todo el mundo, especialmente en China, ya que es el segundo mercado informático más grande del mundo y un imán para los investigadores de IA.
«Está desesperada por vender su avanzado chip Bramwell a esa parte de Asia, pero la administración Trump no está dispuesta a aceptarlo. Para Nvidia, esta es una oportunidad perdida, tanto estratégicamente como en términos de generación de ingresos», subrayan desde AJ Bell.
Si bien el CEO de Nvidia ha afirmado que los ingresos de China podrían superar los 50.000 millones de dólares el próximo año, si se retrasa la venta de chips en China, «esto le dará tiempo a China para desarrollar sus propios chips nacionales, lo cual representa una amenaza existencial constante para el dominio tecnológico de Nvidia», enfatiza Brooks.
Una opinión compartida con Coatsworth, quien también cree que «cuanto más tiempo se le impida a Nvidia acceder a China para su tecnología de punta, mayor será la probabilidad de que el país asiático encuentre alternativas. Esto probablemente se logrará invirtiendo más en I+D en fuentes nacionales y desarrollando productos que compitan con los que ya están disponibles en EEUU».
¿EL PRÓXIMO GRAN AVANCE DE NVIDIA?
A pesar de todo ello, Nvidia no es una compañía que acostumbra a quedarse de brazos cruzados esperando a que se resuelvan los problemas. «Nvidia siempre está trabajando en el próximo gran avance y hay muchos platos rotos en su imperio», asevera Coatsworth.
A este respecto, el estratega pone el foco en los servidores RTX Pro, que podrían convertirse en una línea de productos multimillonaria. «Estos ofrecen capacidades de IA y computación visual para acelerar las cargas de trabajo en los centros de datos».
La IA física también está en el menú. «Nvidia ha lanzado un cerebro robótico, apuntando al sector de la robótica como otra fuente de ingresos potencialmente lucrativa. Mientras que la IA generativa ya está reemplazando ciertas funciones, como los agentes de centros de llamadas, los robots se están apoderando de las fábricas y Nvidia claramente quiere una tajada del pastel», recalcan en AJ Bell.
Sin embargo, la lista de preocupaciones crece y no se puede ignorar. «La gran incógnita es el ritmo de crecimiento de las ganancias, ya que existe una creciente preocupación de que la avalancha de dinero que se destina a la IA sea insostenible. Si a esto le sumamos el hecho de que la política está interfiriendo y que la magnitud de sus ingresos sigue disminuyendo (ha disminuido durante tres trimestres consecutivos), se comprende por qué algunos inversores están algo nerviosos», expresa Coatsworth.
En este contexto, para Thomas Monteiro, analista sénior de Investing.com, la verdadera pregunta que deben responder los mercados es «si la combinación de una demanda sostenida y al rojo vivo y la mejor gestión de la cadena de suministro de su clase es suficiente para lograr el crecimiento necesario a la luz de toda la volatilidad. Si bien la respuesta es sin duda afirmativa a largo plazo, no parece ser el caso a corto y medio plazo».
«Nvidia ha vuelto a presentar cifras espectaculares, pero este trimestre ha recordado que incluso el corazón del mercado puede dar un salto en falso«, concluye Gilbert.