Ello, pese al desplome de Palo Alto Networks, que podría contagiar al sector de la ciberseguridad. La compañía disparó su beneficio un 60%, pero sus previsiones no convencieron al mercado debido a un recorte del beneficio por acción esperado. Ello se debe a las adquisiciones CyberArk (25.000 millones de dólares) y Chronosphere (3.350 millones), además de anunciar la compra de Koi (400 millones).
No obstante, los analistas de Bankinter destacan que se ha valorado de forma positiva el mensaje «tranquilizador» sobre el impacto de la IA en la ciberseguridad, algo que «era lo más importante» en este momento. «Los mensajes del CEO sobre las buenas perspectivas del negocio con la IA nos hacen mantener la recomendación positiva sobre el sector, si bien podría seguir viéndose presionado en el corto plazo si continúan las dudas sobre el impacto de la IA en las compañías de software y las expectativas sobre próximas bajadas de tipos por parte de la Fed no mejoran», señalan.
En declaraciones concedidas a ‘CNBC, Keith Lerner, director de inversiones de Truist Wealth, opina que «nadie sabe exactamente cómo va a desarrollarse» el miedo a la IA en las próximas jornadas, aunque opina que, «al menos, se han reajustado las expectativas, de modo que, si las ganancias sí se materializan, un poco de buenas noticias puede recorrer un largo camino».
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«Al observar las estimaciones de beneficios a futuro entre los sectores, la tecnología sigue siendo, con diferencia, la más fuerte; en los últimos cuatro meses ha subido alrededor de un 20%… Seguimos pensando que merece el beneficio de la duda«, agrega este experto.
En esta misma línea se sitúa Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, quien señala que las empresas de software están tratando de argumentar que, lejos de erosionar sus negocios, integrar IA en sus productos aumentará la demanda de los mismos. «En el otro lado, los habilitadores de la IA —las empresas que hacen posible la disrupción— siguen bajo presión por sus enormes planes de inversión, cada vez más financiados con deuda», añade esta experta.
No obstante, Ozkardeskaya destaca que las valoraciones empiezan a relajarse, a pesar de continuar siendo elevadas. Sin ir más lejos, la experta destaca que el Roundhill Magnificent 7 Index acumula ahora una caída de más del 11% desde su máximo de octubre, entrando «suavemente» en la zona de corrección del 10-20%, niveles en los que suele empezar a resultar interesante para los inversores que buscan niveles de entrada con descuento.
Asimismo, la ratio precio-beneficio (PER) de Meta se ha relajado hasta alrededor de 27x, por debajo de su pico de 2023 de 38, mientras que la de Alphabet ronda las 28x, frente a más de 30 hace tan solo unas semanas, y Nvidia cotiza aproximadamente a 45 veces beneficios. «Alto, pero el nivel más bajo desde que comenzó el auge de la IA y en descenso, a medida que el crecimiento de las ganancias alcanza las subidas de precios», apunta Ozkardeskaya. Cabe señalar que Meta y Nvidia han anunciado este martes una alianza estratégica multianual y multigeneracional para reforzar la infraestructura de IA de la compañía de Mark Zuckerberg.
Asimismo, esta experta señala que los ‘credit default swaps’ están cambiando de manos, lo que sugiere la necesidad de cubrir posibles riesgos crediticios. No obstante, el riesgo de crédito sigue siendo bajo por ahora, ya que los bonos las grandes tecnológicas continúan registrando fuerte demanda y ofrecen rendimientos ligeramente por encima de los bonos del Tesoro de EEUU. Esto significa que, pese a las caídas de la renta variable y al aumento de las coberturas, los inversores siguen viendo a estas compañías como «prestatarios de altísima calidad con un riesgo de impago muy bajo». «En otras palabras, aunque no son técnicamente libres de riesgo, sus bonos se valoran cerca del riesgo soberano estadounidense en términos prácticos de crédito, lo que podría ayudar a poner un suelo a la venta de acciones», reflexiona esta analista.
«Dicho esto, la corrección de las grandes tecnológicas estadounidenses podría tener más recorrido antes de que el apetito regrese por completo. Cada nuevo tramo a la baja desde aquí planteará cada vez más la pregunta: ¿ya terminó? A juzgar por la caída del 2% de SoftBank en Japón hoy, quizá aún no. La próxima semana, Nvidia cierra la temporada de resultados del grupo. Queda por ver si puede restaurar el apetito general. Mientras tanto, la llamada ‘operación de rotación’ sigue en marcha, con los índices europeos beneficiándose de los flujos de capital«, sentencia Ozkardeskaya.
MACRO Y EMPRESAS
En la escena macroeconómica, el foco de los inversores está puesto en las actas de la reunión de enero de la Reserva Federal (Fed). Este documento podría ofrecer una imagen más precisa de cómo ve el banco central la situación económica estadounidense, especialmente tras las sorpresas positivas de los datos de inflación y de empleo correspondientes al mes de enero que se conocieron en las últimas semanas.
Juan Fernández-Figares, director de Gestión IICs de Link Securities, recuerda que en esta reunión optó por mantener las tasas de interés de referencia sin cambios, aunque dos miembros del comité, los más cercanos al presidente Trump, apoyaron un recorte de 25 puntos básicos. «Será interesante conocer cuáles fueron sus argumentos para ello, más aún cuando la inflación continúa muy por encima del objetivo del 2% y el mercado laboral sigue mostrándose resistente», apunta.
No obstante, la gran referencia de la semana se conocerá el viernes, cuando se publique el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), así como el PIB del cuarto trimestre. El PCE es el indicador favorito de la Fed para orientar su política monetaria, por lo que el mercado estará muy atento a este dato.
En el plano empresarial, atentos a los resultados de Walmart, el gigante del comercio minorista, cuyas cifras suelen interpretarse como un indicador de la salud del consumidor estadounidense.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo avanza más de un 1,5%. El Brent cotiza a 68,47 dólares y el WTI, a 63,34. A su vez, el euro pierde terreno frente al dólar (-0,16%, $1,1833).
La onza de oro repunta un 0,6%, hasta 4.936 dólares, y la plata sube un 3%, hasta 75,8 dólares.
El rendimiento del bono estadounidense a 10 años avanza al 4,067%.
El bitcoin continúa bajo presión y cotiza en 67.400 dólares.

