A diferencia de lo sucedido en otros cónclaves monetarios, en esta ocasión la decisión se ha tomado por unanimidad, con 12 votos a favor y ninguno en contra.

En su comunicado, el banco central estadounidense ha explicado que ha optado por este movimiento en «apoyo a su doble mandato». «La actividad económica está creciendo a un ritmo sólido. Aunque la incertidumbre sigue siendo elevada, en parte, debido a los desarrollos geopolíticos, el gasto interno ha sido resiliente. El crecimiento de la productividad es fuerte y la inversión de capital es sólida. El aumento de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral, y la tasa de desempleo ha cambiado poco».

Además, ha reconocido que «la inflación sigue elevada. La acción política de hoy apoyará un regreso más oportuno al objetivo del 2% del Comité. El Comité garantizará estabilidad de precios».

En esta reunión, la Fed también ha dado a conocer sus proyecciones macro y su famoso diagrama de puntos, o ‘dot plot’, con el que el organismo da pistas sobre la orientación de los tipos de interés de cara a los próximos años. Así, 16 de los 18 miembros del Comité Federal del Mercado Abierto -el presidente Kevin Warsh no ha presentado ningún punto- ahora esperan que las tasas suban una vez más en 2026.

Por otro lado, el banco central anticipa una inflación más persistente este año y ha elevado su estimación para el indicador PCE hasta el 3,7%, desde el 3,6% de junio. Para el indicador subyacente prevé un 3,4%, por encima del 3,3% anterior. Del mismo modo, ha revisado al alza el crecimiento económico, y ahora pronostica una expansión del PIB del 2,3%, levemente superior al 2,2% previo. En cuanto al mercado laboral, ha reducido dos décimas la tasa de desempleo al 4,1%.

Por tradeo