«Creo que el acuerdo no es realmente algo que quiera hacer, pero ellos están dispuestos a ofrecernos cualquier cosa para detener la guerra», ha dicho el republicano durante un mitin de campaña en San Antonio, Texas, a última hora del miércoles. También ha asegurado que Steve Witkoff, enviado especial de EEUU para Oriente Medio, ha estado trabajando en el acuerdo y «avanzando muy bien», aunque no ha dado más detalles al respecto.

De hecho, en los últimos días, el presidente estadounidense y su equipo de seguridad nacional han debatido la posibilidad de reanudar operaciones militares a gran escala en Irán en las próximas semanas, según informó este miércoles ‘NBC News’, citando a un funcionario estadounidense y a otra persona al tanto de las conversaciones.

Y también ayer Axios informó que una posible reanudación del conflicto armado podría incluir un «bombardeo masivo» contra objetivos energéticos, de infraestructura y nucleares de Irán.

Todas estas informaciones se han producido a la vez que las declaraciones del secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, que este miércoles dijo que Irán ha dejado pasar «múltiples» oportunidades para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear.

«Irán no ha aprovechado múltiples oportunidades para llegar a un acuerdo con nosotros sobre su programa nuclear», indicó Rubio durante una visita a Grecia. Cabe destacar que por el momento continúan estancadas las conversaciones de paz entre Washington y Teherán para lograr un acuerdo que ponga fin de una vez por todas al conflicto en Oriente Medio, que ya va camino de su octavo mes.

Precisamente, al principio de esta semana, el vicepresidente J.D. Vance afirmó que cualquier acuerdo para resolver el conflicto debe incluir el compromiso de Irán de realizar una reducción «significativa» de su enriquecimiento nuclear. Frenar las ambiciones nucleares de Irán sigue siendo una parte fundamental de las exigencias de Estados Unidos.

Con este panorama, los precios del crudo se mantienen elevados, y eso que las exportaciones de Oriente Medio se están recuperando hasta alcanzar niveles cercanos a los anteriores a la guerra, según datos de Kpler. En concreto, el volumen combinado de crudo que sale del Golfo -excluyendo a Irán-, sumado a los volúmenes de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, se situó en torno a los niveles previos al conflicto: 18,5 millones de barriles diarios (Mbd).

«La normalización ya no tiene por qué esperar a un acuerdo», ha dicho Matt Wright, analista principal de carga de Kpler, que cree probable que veamos una «normalización más lenta y desigual» mientras persista el conflicto, con una recuperación del tráfico impulsada por la adaptación operativa en lugar de depender de un desenlace diplomático.

ACABA LA FIESTA BURSÁTIL

En cualquier caso, la nueva escalada del petróleo preocupa, y mucho, a los inversores. Tanto, destaca Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB, que la subida del crudo «presiona el mercado de bonos y provoca ventas en el mercado de renta variable». Y es que, añade, «el hecho de que el precio del petróleo supere la barrera psicológica de los 100 dólares tiene un profundo impacto en los mercados financieros».

«La primera consecuencia es el aumento de la rentabilidad de los bonos«, comenta la experta, que detalla que cuando el precio del petróleo supera los 100 dólares, «resulta muy difícil para cualquier mercado de bonos desarrollado tener un buen desempeño, especialmente para aquellos con altos niveles de endeudamiento».

Como dice, «el riesgo para los mercados radica en la persistencia del conflicto en Oriente Medio, después de que Donald Trump haya sugerido que los ataques contra Irán podrían reanudarse antes de las elecciones de mitad de mandato del próximo mes. Ante la perspectiva de que el acuerdo de paz con Irán haya quedado en segundo plano, es natural que disminuya la tolerancia al riesgo«, concluye Brooks.

Por tradeo