No obstante, avisa que si la contienda se prolongara durante más tiempo, o si se destruyeran instalaciones e infraestructuras clave dando lugar a disrupciones importantes en los flujos de suministro de productos energéticos, el escenario «sería significativamente más negativo».
Funcas recuerda que tras el inicio de los ataques a Irán por parte de EEUU e Israel, se ha producido un «ciclo de hostilidades» que se ha extendido a través de toda la región y que está «afectando gravemente el funcionamiento de sus economías y el suministro de energía».
Lo más destacado es el cierre prácticamente total del estrecho de Ormuz, por el que transita la quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos, lo que ha hecho que los precios energéticos se hayan «tensionado abruptamente, amenazando con desencadenar una espiral inflacionaria similar a la que surgió a raíz de la guerra en Ucrania».
«El conflicto ha traído consigo un encarecimiento abrupto de los precios energéticos», pero «la reacción de los mercados ha sido menos virulenta que en 2022, cuando Rusia invadió Ucrania, desencadenando una crisis energética», dice Funcas, que cree que todo se debe a la «menor dependencia de Europa con respecto al abastecimiento de gas procedente del Golfo».
Según explica, «Qatar solo aporta el 1,7% del gas importado por España», según datos de 2025 (un valor similar al registro del conjunto de la UE). «Entre los principales países de origen, destacan Argelia, con un 34,6%, seguido muy de cerca de Estados Unidos, con un 30%, casi el doble que un año antes».
De momento, opinan los expertos del organismo, «es pronto para detectar el impacto de los movimientos de los mercados en la inflación», aunque ya se empiezan a ver algunos efectos, como por ejemplo que «repostar combustible cuesta ya 10 céntimos más que la semana pasada».
«De manera general, el incremento del precio del petróleo impacta en el IPC a través de su efecto sobre el precio de los combustibles (gasolina y gasóleo de automoción), mientras que el precio del gas natural, tomando como mercado de referencia el Mibgas, repercute en dos componentes del IPC: el gas natural para uso doméstico y la electricidad», explica Funcas.
Así, indica, se puede estimar que «un incremento del 10% del precio del petróleo añade una décima de IPC, y una subida del 10% del precio del gas redunda en una subida del índice de precios de igual magnitud».
DOS CLAVES: DURACIÓN Y SEVERIDAD DEL CONFLICTO
Teniendo esto en cuenta, remarca Funcas, es posible esbozar una senda escenario central, que en cualquier caso dependerá de «dos claves, que son la duración del conflicto y su severidad».
