El conflicto en Oriente Medio sigue presente en los mercados. Trump ha lanzado una nueva amenaza: la «operación económica más aplastante jamás emprendida contra país alguno» contra Irán. Al tiempo que también ha avisado de tremendas consecuencias económicas para cualquier país partidario.
«Esto será una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes». «Nadie le ha dado a la República Islámica de Irán una mejor oportunidad para llegar a un acuerdo que yo». «TRÁGICAMENTE para ellos, no la han aprovechado». Así lo ha escrito Trump en una publicación en su red social, en la que ha advertido, además, sobre las consecuencias económicas contra cualquier país que proporcionara «cualquier tipo de ayuda a Irán». «Cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen cualquier tipo de ayuda a Irán se enfrentará a tremendas consecuencias económicas», ha dicho.
Otro asunto que marca a los mercados estos últimos días son los bonos. El Tesoro de Estados Unidos ha anunciado medidas de apoyo para los bonos a largo plazo, interviniendo para frenar, al menos temporalmente, un avance alcista en los rendimientos que había inquietado a los inversores mundiales. La decisión de duplicar el volumen de recompra de deuda a largo plazo se produjo tras una importante venta masiva de bonos que elevó el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años a su nivel más alto desde 2007.
«Los inversores extranjeros también están adquiriendo grandes cantidades de deuda y acciones de la eurozona. Los datos publicados por el Banco Central Europeo (BCE) muestran que los inversores extranjeros han comprado alrededor de 1,1 billones de euros en valores de la eurozona en los últimos 12 meses. En junio se registró la mayor compra mensual de deuda de la historia, con 200.000 millones de euros. Por lo tanto, la narrativa alcista del euro, que apunta a una diversificación que reduce la dependencia de Estados Unidos, se mantiene vigente«, señalan en ING.
Por su parte, en Estados Unidos, las actas de la reunión de la Reserva Federal (Fed) de julio no presentaron grandes sorpresas.
«Las opiniones sobre la inflación fueron divergentes y muchos participantes consideraron que probablemente sería necesario un endurecimiento de la política monetaria si la inflación no disminuía. Algunos también señalaron que las condiciones financieras podrían no ser lo suficientemente restrictivas como para que la inflación volviera al 2%, lo que concuerda con la postura de quienes votaron por mantener las tasas, quienes indicaron estar abiertos a futuras subidas tras la reunión. El presidente Warsh mencionó la posibilidad de reducir la frecuencia de las reuniones de ocho a seis por año, aunque no se tomó ninguna decisión y cualquier cambio no afectaría el calendario de 2026″, comentan en Danske Bank.
En cuanto a la agenda de este jueves, sin referencias importantes ni en España ni en la eurozona, en Estados Unidos, los inversores centrarán su atención en las solicitudes semanales de subsidio por desempleo.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo sube, con el Brent alcanzando los 94 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) en los 88,4 dólares.
El oro cede un 0,15%, hasta los 4.540 dólares la onza
El bono del Tesoro estadounidense a 10 años se relaja hasta el 4,649%.
En el mercado de divisas, el EUR/USD se mueve en los 1,1692 dólares.
Y el bitcoin repunta a 71.892 dólares.
