Con este paso, el grupo checo de defensa se ha unido a las filas de los grupos industriales europeos que cotizan en bolsa.
El inicio de la cotización se ha marcado simbólicamente con el toque de campana de apertura en la bolsa Euronext de Ámsterdam, realizado personalmente por el propietario y director ejecutivo de CSG, Michal Strnad.
CSG es una compañía checa con un negocio centrado en fabricación de vehículos terrestres y munición. Como referencia, es el segundo mayor productor de munición de calibre medio y grande en Europa (después de Rheinmetall) y mayor productor mundial de munición de pequeño calibre por ventas, con una cuota de mercado del 35% y del 13%, respectivamente.
Como explican los analistas de Bankinter sobre los términos de la operación, la Oferta Pública de Suscripción (OPS) supone 30 millones de acciones nuevas (3% capitalización, 750 millones de euros) y la Oferta Pública de Venta (OPV) 122 millones de acciones existentes (12,2%, 3.050 millones de euros).
Por tanto, el importe de la operación ha sido de alrededor de 3.800 millones de euros. Su opinión es «positiva», principalmente porque «la valoración de salida implica un descuento importante frente a comparables teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y márgenes son superiores a la media de sector».
En cuanto a fundamentales, señalan que CSG «tiene unos márgenes bastante superiores a la media sector y presenta unas tasas de crecimiento también por encima de la media».
Los aspectos que identifican como menos atractivos son «la elevada exposición al conflicto Rusia/Ucrania y que únicamente se liberará el 15,2% de las acciones». Respecto a esto último, no descartan la posibilidad de que el propietario (Michal Strnad que ahora tiene el 99,98% de la compañía) vaya vendiendo paquetes poco a poco que pueda lastrar la cotización según vaya saliendo del capital.
