Uno de los principales factores detrás de esta subida es la intensificación de los ataques en torno a Ormuz durante los últimos diez días. Irán ha anunciado que incrementará sus ofensivas en respuesta al bloqueo estadounidense de sus puertos y al endurecimiento de las sanciones impuesto el mes pasado.

Y es que el estrecho es una vía estratégica para el transporte internacional de petróleo, por lo que cualquier interrupción de su actividad puede afectar a la oferta mundial y presionar al alza los precios. Los analistas de Kpler advierten de que, sin un acuerdo político integral, la recuperación del tráfico marítimo podría ser lenta y desigual.

La escalada del conflicto también se produce en un contexto de creciente inestabilidad regional, con nuevos ataques en Yemen y daños en infraestructuras. Esta situación añade incertidumbre a las perspectivas del mercado energético y mantiene la atención de los inversores sobre la evolución de los acontecimientos.

A las tensiones geopolíticas se suma la caída de las reservas de crudo en Estados Unidos, que ha superado las expectativas del mercado. Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha acordado liberar más de 20 millones de barriles de diésel.

Tras el anuncio, los márgenes de refino de este combustible en Europa han caído cerca de un 2%, hasta los 78,67 dólares por barril, después de haber alcanzado los 95 dólares en septiembre debido a las restricciones de suministro relacionadas con los conflictos en Ucrania e Irán.

Además, la Administración estadounidense estudia flexibilizar las sanciones a algunos buques de la denominada flota fantasma, utilizados para transportar petróleo y productos derivados procedentes de países como Rusia, Irán y Venezuela. La iniciativa busca aliviar las tensiones en el transporte marítimo y reducir los elevados costes del flete.

Por tradeo