Ello, a pesar de que se ha conocido que las conversaciones sobre la reapertura del estrecho de Ormuz estarían tomando un rumbo que no convence al merado. Y es que Irán se plantea reabrir esta importante vía marítima para el comercio de petróleo y gas, pero lo hará con unas condiciones que parecen no convencer a los mercados. En concreto, Teherán estudia que los buques estadounidenses e israelíes no puedan navegar por el estrecho, así como a navíos con banderas de países que hayan causado daños a Irán hasta que dicho daño sea compensado.

Asimismo, según informó la agencia iraní ‘Fars’, Irán planea imponer sanciones de hasta el 20% del valor de la carga a quienes violen los términos del acuerdo, que actualmente se encuentra en revisión. Anteriormente, funcionarios iraníes señalaron que Irán y Omán estaban cerca de finalizar un acuerdo sobre el transporte marítimo a través del estrecho, mientras que tanto Irán como EEUU indicaban que un acuerdo se anunciaría pronto.

Estados Unidos se ha opuesto a este plan y es por eso por lo que hoy el crudo sube y que las bolsas dudan ante un escenario de reapertura «más estricto al transporte marítimo comercial a través del estrecho de lo que los mercados habían anticipado», como explican los analistas de Danske Bank.

Por otro lado, el mercado también digiere el anuncio del Senado de Estados Unidos de no debatir ni votar la ley de estructura de mercados de activos digitales, la llamada CLARITY Act, hasta pasado el receso de verano. Senadores de ambos partidos mantenían importantes desacuerdos sobre el texto, incluso a pesar de que el presidente Donald Trump habría aceptado una cláusula ética clave para su desbloqueo. El Senado retomará su actividad el 14 de septiembre de 2026 y dispondrá de tres semanas para abordar esta y otras cuestiones pendientes.

Una fuente conocedora de las negociaciones explicó a ‘CoinDesk’ que los demócratas del Senado no querían verse obligados a votar el proyecto antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato y estaban dispuestos a retrasar el resto de la agenda de la Cámara si la iniciativa no se aplazaba hasta septiembre. Para salir adelante, la ley necesita 60 votos favorables, necesitando apoyo de ambos partidos. En estos momento, ni siquiera estaba claro que contara con 50 votos favorables, ya que varios senadores republicanos han anunciado públicamente su oposición.

Por el contrario, los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) siguen dando apoyo a las criptomonedas, ante las señales de que la demanda institucional parece estar reforzándose. Según datos de SoSoValue, estos fondos han recibido 754,69 millones de dólares en nuevas inversiones durante esta semana, lo que los sitúa en camino de registrar su mejor semana desde abril.

Paralelamente, los datos de la cadena de bloques recopilados por Santiment muestran que las ballenas y los tiburones –aquellos inversores que poseen entre 10 y 10.000 BTC– han acumulado más de 20.000 BTC, valorados en aproximadamente 1.200 millones de dólares a los precios actuales desde el 29 de julio. «Con este patrón de acumulación por parte de los principales actores y ventas por parte de los pequeños inversores, la probabilidad de ver a BTC por encima de los 70.000 dólares aumenta cada vez más en comparación con la posibilidad de caer por debajo de los 60.000 dólares», explican.

Pese a ello, los precios se mantienen dentro de un rango de cotización estrecho y los analistas apuntan que necesitarían algún catalizador claro para poder romper esta tendencia en cualquier dirección. En este sentido, el dato de empleo de julio de Estados Unidos, que se conocerá este viernes, podría ayudar a dar más pistas sobre qué dirección tomará la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) en un momento en el que el mercado descuenta una postura más restrictiva en los próximos meses. Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB, asegura que «un informe de empleo sólido este viernes aumentaría la probabilidad de una subida de tipos por parte de la Fed en septiembre«.

Por tradeo