En este contexto, el mercado de las criptomonedas se encuentra en su peor período en muchos meses, con la disminución de la liquidez y una amplia liquidación de acciones tecnológicas globales provocando una renovada presión sobre los activos de riesgo.

Entre los vientos en contra se encuentran varios desafíos geopolíticos y económicos. El principal es la reciente rotación de los inversores hacia activos de riesgo debido a las crecientes tensiones entre EEUU y Europa. A ello se suman las expectativas de un cambio en la política monetaria estadounidense tras la nominación de Kevin Warsh a la presidencia de la Reserva Federal (Fed).

Además, los fondos cotizados en bolsa (ETF) de bitcoin al contado han experimentado salidas significativas impulsadas por las expectativas de una corrección más profunda del bitcoin.

Según el analista técnico de Bolsamanía, César Nuez, «La criptomoneda confirma el abandono del soporte clave de los 80.750 dólares con un gap bajista incluido, lo que confirma la formación de un ‘pull back’ a la media de 200 sesiones. Esto hace saltar las alarmas y le permite atacar el soporte de los 74.635 dólares. Si confirma el abandono de estos niveles, las cosas se complicarían de lo lindo, pudiendo empezar una sangría que lleve a la cripto a probar el nivel de los 60.000 o incluso los 50.000 dólares».

Como señala Sergio Ávila, senior market analyst de IG, el bitcoin «está atrapado en un chaparrón de volatilidad: zona de 70.000–71.000 dólares, caída del 6–8% en 24 horas y casi medio billón de dólares borrado del mercado cripto en una semana. El detonante viene de fuera: ventas masivas en tecnológicas e IA, cierre de largos apalancados y un mercado de futuros donde ya hay más cortos que largos».

«Detrás del precio, el flujo es claro: las ballenas “medias” han soltado unos 50.000 BTC en dos semanas, mientras las mega-ballenas acumulan y se mueven a derivados para jugar la volatilidad. Los ETFs spot han sufrido salidas netas cercanas a 1.700 millones de dólares y parte de ese dinero rota hacia ETH, XRP y SOL», añade.

Por su parte, Aaron Hill, analista jefe de mercado de FP Markets, destaca que, «con el mínimo de abril de 2025 de 74.387 absorbido y los stop-loss de venta activados, el bitcoin podría experimentar un mayor rendimiento inferior. No pretendo conocer todos los entresijos del mundo de las criptomonedas, pero el sesgo bajista parece deberse a que los mercados ven al bitcoin más como un activo macro que como uno basado en la narrativa».

El retroceso de la mayor criptomoneda del mundo ha afectado a varias criptomonedas. Así, la mayoría de las altcoins también cayeron el jueves en medio de una venta masiva más amplia. El XRP cae más de un 14%, Ethereum se deja cerca de un 8%, Solana pierde más un 7% y Cardano baja un 8%.

Por tradeo