Según ha indicado Reuters, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), el organismo que supervisa el sector de las telecomunicaciones en EE. UU., está trabajando en una medida para impedir la importación de nuevos transceptores ópticos chinos, dispositivos que permiten que los datos viajen por cables de fibra óptica a la velocidad de la luz dentro de los centros de datos.
La agencia ha indicado que los funcionarios esperan publicar la norma este año, momento en el que entraría en vigor. La medida busca evitar que empresas chinas roben datos, instalen software malicioso (malware) o interrumpan el funcionamiento de los centros de datos estadounidenses, que albergan los chips utilizados para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial.
Esta iniciativa representa el ejemplo más reciente de los esfuerzos de la administración Trump por limitar la penetración de la tecnología china en las industrias del país.
