«Los desafíos que todos enfrentamos son significativos. La lista es larga, pero entre los principales se encuentran la terrible guerra y violencia que se vive en Ucrania, la guerra actual en Irán y las hostilidades más amplias en Oriente Medio, la actividad terrorista y las crecientes tensiones geopolíticas, especialmente con China», señala.

De hecho, avisa de que la guerra conlleva turbulencias que podrían mantener la inflación alta y elevar más de lo previsto los tipos de interés: «Nos enfrentamos además a la posibilidad de importantes y continuas perturbaciones en los precios del petróleo y las materias primas, junto con la reconfiguración de las cadenas de suministro mundiales, lo que puede conducir a una inflación más persistente y, en última instancia, a tipos de interés más altos de lo que los mercados esperan actualmente«.

Dimon considera que, pese a los «tiempos difíciles», es «el momento perfecto» para que Estados Unidos reafirme su compromiso «con los valores que hicieron de esta gran nación la que es: libertad, independencia y oportunidad«.

«Con las políticas adecuadas y acciones decididas, Estados Unidos mantendrá el ejército y la economía más fuertes y seguirá siendo el baluarte de la libertad y el arsenal de la democracia», asegura en la carta, en la que también destaca que los conflictos en todo el mundo «deberían disipar definitivamente la ilusión de que el mundo es seguro».

En su opinión, «el tiempo dirá» si Estados Unidos logra sus objetivos a corto y largo plazo en la región de Oriente Medio.

Además, reconoce que «las batallas comerciales claramente no han terminado y es de esperar que muchas naciones estén analizando cómo y con quién deberían establecer acuerdos comerciales. Si bien parte de esto es necesario para la seguridad nacional y la resiliencia, que son primordiales, es difícil predecir cuáles serán los efectos a largo plazo«.

Fuera de Estados Unidos, el consejero delegado de JP Morgan dice de Europa que «se encuentra actualmente en una mala situación».

Por tradeo