En cuanto a las razones por las que prefieren España, García enumera varias. En primer lugar, se refiere a la situación macro, y destaca que el país ha crecido más que el resto de la eurozona (un 8% acumulado desde la pandemia frente al 6% del conjunto), que tiene la inflación controlada, superávit por cuenta corriente y que incluso el mercado laboral ha mejorado «algo».
Todo esto hace que sectores como bancos, industriales y ‘utilities’ se vean favorecidos. «Y estos sectores pesan en torno al 80% del MSCI», apunta.
A esto se suma que las valoraciones no han subido tanto como en el resto de la eurozona, y que los beneficios empresariales siguen siendo buenos.
«Estamos ‘sobreponderados’ en renta variable española y ‘neutrales’ en Europa. A nivel de Europa, no lo tenemos tan claro. Estamos perdiendo competitividad en sectores estratégicos y las políticas arancelarias van a afectar a determinados países europeos».
También en Europa, aunque fuera de la eurozona, la gestora está ‘sobreponderada’ en Reino Unido. En cuanto a otras regiones, siguen ‘sobreponderados’ en Estados Unidos. «Los fundamentales continúan siendo buenos, así como los beneficios, sin olvidar el impacto de la IA», explica Javier García.
Además, BlackRock ‘sobrepondera’ Japón y está ‘neutral’ en mercados emergentes, donde prefiere América Latina porque se verá menos impactada por los aranceles de Donald Trump.
APUESTA POR RENTA VARIABLE A CORTO PLAZO
BlackRock mantiene el optimismo a corto plazo (seis a doce meses), por lo que aconseja invertir «ahora». «Nuestra principal convicción para los próximos meses es renta variable», remarca García. En este sentido, explica que, a corto, «los fundamentales macro siguen sólidos y vemos la incertidumbre contenida por reglas puramente económicas en áreas como comercio internacional y mercados internacionales».
No obstante, a largo plazo no son tan constructivos. «Desde BlackRock vemos más incertidumbre a largo que a corto plazo. El nuevo régimen supone que las bases macro clásicas (crecimiento, inflación, dólar…) se han debilitado y han empezado a ser cuestionadas, lo que hace cada vez más difícil marcar asignación de activos a largo«, detalla el responsable de ventas para Iberia.
BlackRock sigue apoyándose en las «megafuerzas» al plantear sus estrategias de inversión, y concretamente en el potencial de la revolución digital y la IA y en la desglobalización.
«Seguimos muy constructivos en torno a la ‘megafuerza’ de tecnología e IA. Creemos que continuamos en una fase muy inicial en esta ‘megafuerza’ en la que las tecnológicas están sacando provecho. No hemos llegado aún al momento en que otros sectores se beneficien, ni a una tercera etapa en la que esta ‘megafuerza’ impacte en el crecimiento», indica García. BlackRock estima que aportará en EEUU un punto y medio más de crecimiento anual.
Sobre las desglobalización, reconocen que estamos en el momento más tenso desde la Segunda Guerra Mundial, con un mundo más fragmentado. «Esto representa un reto, pero también oportunidades de inversión en sectores como tecnología y defensa, entre otros».