Esto, a pesar de que el beneficio se incrementó un 31% en los últimos doce meses, totalizando 77.670 millones de dólares frente a los 59.248 millones registrados en el ejercicio anterior. Asimismo, el beneficio trimestral ascendió a 21.192 millones de dólares, lo que representa un aumento cercano al 6% en tasa interanual, pero que se sitúa por debajo de las previsiones del mercado: el consenso anticipaba un beneficio por acción de 1,97 dólares que finalmente ha sido de 1,95 dólares.

Por otro lado, los ingresos netos aumentaron un 12%, hasta 716.900 millones de dólares en 2025 frente a 638.000 millones en 2024. Excluyendo el impacto favorable de 4.400 millones de dólares por cambios en los tipos de cambio, las ventas netas aumentaron un 12% respecto al año pasado. Los ingresos trimestrales, que aumentaron un 14%, hasta 213.400 millones, se situaron ligeramente por encima de lo estimado (211.330 millones).

Por geografías, las ventas en América del Norte aumentaron un 10%, hasta 426.300 millones de dólares, mientras que la facturación Internacional se incrementó un 13%, hasta 161.900 millones, o un 10% excluyendo el efecto de las divisas.

Asimismo, los ingresos de Amazon Web Services repuntaron un 20%, alcanzando los 128.700 millones de dólares. En el trimestre, el incremento fue del 24% interanual, hasta 35.600 millones de dólares, el mayor crecimiento en los últimos 13 trimestres, según ha detallado Andy Jassy, CEO de la compañía. Esta cifra también se ha situado ligeramente por encima de lo previsto por el consenso de analistas, que esperaba una facturación de 34.930 millones de dólares.

Aunque Amazon sigue siendo el líder en infraestructura en la nube, ha estado intentando combatir la percepción de que está perdiendo terreno frente a Google y Microsoft en el mercado. La semana pasada, Microsoft Azure registró un crecimiento del 39%. Por su parte, los ingresos en la nube de Google aumentaron alrededor del 48%, el crecimiento más rápido desde 2021.

Por otro lado, el negocio publicitario de Amazon alcanzó una facturación de 21.317 millones de dólares, en línea con los 21.160 millones esperados por el mercado, y un 22% más respecto al año pasado.

Amazon reportó un flujo de caja libre de 11.200 millones de dólares en 2025, menos de un tercio de los 38.200 millones reportados un año antes y muy por debajo del promedio de estimaciones de los analistas, de 21.290 millones de dólares. La compañía ha indicado que la principal razón de la disminución del ‘cash flow’ respecto al año anterior fue un aumento neto de 50.700 millones de dólares en compras de propiedades y equipos, relacionado principalmente con inversiones en inteligencia artificial (IA).

MÁS DINERO PARA LA CARRERA DE LA IA

Asimismo, la sorpresa ha llegado en las previsiones de la compañía. Y es que Amazon prevé aumentar su gasto en ‘capex’ hasta los 200.000 millones de dólares en 2026, más de 50.000 millones por encima de las estimaciones del mercado, para seguir construyendo centros de datos para IA.

«Con una demanda tan fuerte de nuestras ofertas existentes y oportunidades clave como IA, chips, robótica y satélites de órbita baja, esperamos invertir unos 200.000 millones de dólares en gastos de capital en Amazon durante 2026, y anticipamos un sólido retorno a largo plazo sobre el capital invertido«, ha detallado Jassy en un comunicado.

Una sorpresa, en cualquier caso, relativa, ya que otros gigantes tecnológicos, como Alphabet, Microsoft o Meta también están aumentando el gasto en infraestructuras. Sin ir más lejos, la matriz de Google dijo este viernes que espera gastar entre 175.000 y 185.000 millones de dólares, mientras que Meta ha pronosticado que su ‘capex’ podría prácticamente duplicarse de un año para otro.

El miedo de los inversores a que estas inversiones tarden en traducirse en beneficios y están rotando su capital fuera del sector tecnológico, en el que está tratando de discernir entre vencedores y perdedores en esta carrera de la IA. En el primer grupo parecen encontrarse los fabricantes de chips, mientras que las empresas de software están llevándose la peor parte debido a las elevadas valoraciones y los potentes planes de gasto de las empresas.

De cara al primer trimestre del año, la compañía espera que las ventas netas se sitúen entre los 173.500 millones y 178.500 millones de dólares. Estas cifras suponen un incremento de entre el 11% y el 15% respecto al mismo trimestre del año anterior, pero se sitúan ligeramente por debajo de lo esperado por el mercado, que preveía de media unas ventas de 175.600 millones de dólares.

Chris Beauchamp, analista jefe de mercados de IG, cree que el gigante del comercio electrónico no ha terminado de cumplir las expectativas con sus cifras trimestrales, por lo que, sumado al aumento del gasto en IA, podría sufrir en la jornada bursátil de este viernes, ya que su gasto previsto es incluso superior al de Alphabet.

«Los mercados bursátiles no están de humor para tolerar tales incumplimientos por parte de uno de los nombres más grandes, y tras los resultados de Alphabet ayer, estas cifras parecen preparar el terreno para más debilidad en tecnología. Pero las pérdidas del sector ya no se limitan a él, sino que se están extendiendo al mercado en general, especialmente a medida que aparecen señales de contagio de la venta masiva de criptomonedas en las materias primas y acciones», afirma este experto.

Por tradeo