«La preocupación es que su propia IA esté canibalizando el negocio que financia su desarrollo», señala Neil Wilson, estratega de inversiones de Saxo en el Reino Unido. «El desembolso de 51.000 millones de dólares en inversión en IA hizo que su flujo de caja libre entrara aún más en terreno negativo».
Y es que las cuentas trimestrales de la compañía han mostrado un flujo de caja con un saldo negativo de 9.070 millones de dólares, lo que supone el segundo trimestre consecutivo de consumo de efectivo. Además, la compañía no ha alcanzado sus objetivos de ingresos ni de beneficios por primera vez en casi cuatro años.
No obstante, según indican en XTB España, «la preocupación más persistente es el crecimiento inferior al esperado en los ingresos por publicidad de búsqueda. Google reconoció que esto se debe al uso cada vez mayor de AI Mode, lo que constituye la primera evidencia concreta del escenario que tanto se temía: que las respuestas generadas por IA están erosionando su negocio publicitario principal».
«Si bien los ingresos generales fueron sólidos en el trimestre, la compañía experimentó debilidad en su negocio principal de publicidad en buscadores, ya que está consumiendo efectivo a un ritmo que haría sonrojar al protagonista de ‘Brewster’s Millions’. Existen claros indicios de que el ‘modo IA’ de Google, similar al de los chatbots, está perjudicando a las búsquedas tradicionales, y si bien era previsible que se produjera una transición, la desaceleración del crecimiento sigue generando una verdadera inquietud», comenta Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell.
De hecho, para Wilson, «la diferencia entre el CAPEX y el flujo de caja libre es un problema menor que el hecho de que la estrategia de IA esté perjudicando su negocio tradicional de búsquedas«.
En este sentido, los ingresos por publicidad del negocio principal de búsquedas se han elevado un 12%, hasta los 63.400 millones de dólares, pero quedan por debajo de las estimaciones y muy lejos del crecimiento del 20% registrado un año antes.
«El negocio de la nube fue un punto positivo (ingresos con un alza interanual del 103%, hasta 30.700 millones de dólares, con una cartera de pedidos pendiente de aproximadamente 560.000 millones), pero el director financiero anunció que el gasto de capital en 2027 aumentará de forma significativa respecto al rango de este año, de 195.000–205.000 millones», remarcan en XTB España.
«Alphabet recordó a los inversores que la demanda de la nube y el gasto en IA no son lo mismo que la monetización«, apostilla Stephen Innes, gestor de SPI Asset Management. «Alphabet evidenció la rapidez con la que se esfuma esa paciencia cuando el gasto supera la rentabilidad. Google Cloud se mantuvo fuerte, sin duda, pero sus negocios principales de publicidad y búsqueda siguen siendo los motores de efectivo necesarios para financiar una expansión que se ha vuelto enorme incluso para los estándares de las megacapitalizaciones. Y es ahí donde el trimestre de Google empieza a parecer menos un resultado decepcionante y más una señal de alarma».
Porque, para este experto, el aspecto más interesante ha sido la monetización de las búsquedas. «Google está incorporando cada vez más respuestas generadas por IA directamente en el producto que dio origen a la empresa, pero la dirección reconoció que la monetización mediante IA es menos efectiva. Esto no demuestra que la demanda de IA sea débil. Al contrario, demuestra que el cambio de producto es lo suficientemente real como para empezar a afectar la rentabilidad del antiguo sistema antes de que el nuevo lo haya reemplazado por completo«.
«Hay algo maravillosamente incómodo en esa situación. Google construyó el estadio, es propietaria de los torniquetes y controla la mayor parte del aparcamiento, pero la nueva atracción con inteligencia artificial está resultando más cara de mantener y no tan eficiente a la hora de recaudar el dinero de las entradas», añade.
Es más, para Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, los resultados de Alphabet son «significativos, ya que abren una nueva brecha en el sector de la IA justo cuando este estaba ganando impulso. El principal problema para los inversores en IA es el coste de la inversión. Las grandes empresas tecnológicas invierten cientos de miles de millones de dólares para potenciar sus capacidades de IA, por lo que los inversores quieren saber si merece la pena. Google ha registrado dos trimestres consecutivos de flujo de caja negativo, lo cual es inaceptable para los inversores«.
«Solo el tiempo dirá si la costosa y ambiciosa estrategia de Alphabet de desarrollar sus propios chips, centros de datos y grandes modelos de lenguaje es la correcta. La reacción a esta última actualización sugiere que aún persisten bastantes dudas en el mercado«, concluye Mould.
