La compañía obtuvo una facturación de 8.432 millones de euros en los primeros nueve meses de 2026, lo que supone un leve descenso interanual del 0,6% en el periodo, condicionado por el impacto del comportamiento de las divisas en algunos mercados en los que la compañía cuenta con operaciones.
«La evolución prácticamente plana de la facturación de Gestamp tiene lugar en un entorno de mercado que todavía muestra volatilidad y en el que la producción de vehículos ligeros sufrió un ajuste del 0,8% entre enero y septiembre, hasta los 62,2 millones de unidades, según datos de S&P Global Mobility«, explica la cotizada española.
El EBITDA se situó en los 954 millones de euros (excluyendo el impacto del ‘Plan Phoenix’), frente a los 937 millones de euros registrados un año antes. Por su parte, el margen sobre ventas alcanzó el 11,3%, lo que supone un repunte de 30 puntos básicos.
La región de Norteamérica sigue mostrando los mayores avances de la compañía en términos de rentabilidad. Gestamp, que opera en Estados Unidos y en México, continúa dando pasos en su ‘Plan Phoenix’, lanzado en 2024 para «elevar el margen en esos mercados y situarlo en niveles similares a los del resto de regiones».
«Fruto de las iniciativas puestas en marcha allí el margen de EBITDA alcanzó el 8,7% en los primeros nueve meses del año -por encima del 7,2% del mismo periodo del año anterior- y solo entre julio y septiembre escaló hasta el 10,5%. Las mejoras registradas permiten a Gestamp reiterar sus previsiones de alcanzar el doble dígito en Norteamérica en 2026«, añade.
Asimismo, explica que «la evolución del resultado del periodo se ha visto afectada por ciertos efectos no recurrentes y su comparativa interanual, por el fuerte impacto de la evolución desfavorable de la divisa en el ejercicio anterior».
A cierre de septiembre la deuda neta de Gestamp se situó en los 1.908 millones de euros, un 9,4% menos que un año antes. Se trata del volumen más bajo en los primeros nueve meses de un ejercicio desde que la compañía debutó en 2017 en el parqué y supone un apalancamiento de 1,4 veces EBITDA, frente al ratio de 1,6 veces EBITDA de septiembre de 2025.
La compañía destaca que su «evolución en los nueve primeros meses del año le permite reiterar sus previsiones anuales, pese a la volatilidad en las estimaciones de producción mundial de vehículos ligeros».
«Desde verano, S&P Global Mobility ha ido revisando progresivamente al alza sus previsiones de fabricación para 2026, tras los ajustes a la baja anunciados en la primera mitad del ejercicio. No obstante, el organismo mantiene que la producción en el conjunto del año caerá en aproximadamente 1,5 millones de coches, hasta los 91,6 millones de unidades», concluye.
