«Como ministro, asumo mi responsabilidad de garantizar que los procedimientos funcionen, que se investigue lo sucedido y que se adopten las medidas necesarias para evitar que vuelva a ocurrir. Respecto a las peticiones de dimisión, respeto todas, pero creo que las decisiones de esta naturaleza deben valorarse a partir de los hechos, de las responsabilidades que se determinen y de las respuestas que demos a la ciudadanía. Y no a la presión del momento que, evidentemente, es muy grande», ha remarcado.

Durante su intervención, ha dicho que no va a «utilizar a ningún trabajador como escudo, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápido un culpable«. «Entiendo que la ciudadanía exige explicaciones y que ante una tragedia de esta naturaleza se pidan explicaciones. Dicho esto, considero importante que actuemos con rigor y con proporcionalidad«, ha añadido.

Como ha explicado, «por el momento, los indicios apuntan a que lo ocurrido se debe a un fallo en el centro de control de mando de Adif». «Aún no sabemos qué generó el problema de comunicación entre los equipos informáticos de la central de Urda», pero «lo que sí sabemos es que esta incidencia no es infrecuente y el sistema está diseñado para lidiar con ella«.

«Cuando los sistemas fallan es el ser humano el que entra a controlar el entorno. El ser humano es la última ratio, sí, pero lo es en el ferroviario, en el aéreo y en el marítimo. ¿Quiere eso decir que el ser humano opera en ausencia del sistema principal en ausencia técnica? No. Cuenta con pantallas y sistemas que le permiten conocer dónde están situados los trenes. En este caso, esos sistemas funcionaron, hemos podido comprobarlo. Quienes estaban en el centro de control tenían a la vista lo que estaba sucediendo«, ha señalado.

No obstante, ha matizado que su confianza en Adif y su personal «es inequívoca», reconociendo a la vez que «nadie es infalible».

En cuanto a la cronología de los hechos, el ministro ha vuelto a relatar que lo que sucedió fue que «el sistema tuvo un problema con las comunicaciones y lo que hizo es actuar y bloquear el tráfico de manera inmediata para evitar riesgos en la seguridad«; «tras la caída del sistema LZB, a las 8:36, se autorizó la marcha con normalidad, superior a la velocidad permitida porque el sistema LZB seguía fuera de servicio. Iryo informó que no podía retomar la marcha, pero no se tomó ninguna acción».

Además, Puente ha defendido que el LZB «es un medio se seguridad tan sólido y fiable como el ERTMS», «muy fiable, muy robusto, muy sólido, que opera en lugares como Alemania»

Por tradeo