Y es que los consejeros delegados de Intel y Broadcom han advertido que el acceso al capital podría convertirse en una de las principales limitaciones para el auge de la IA, incluso si la demanda de infraestructura informática sigue superando a la oferta.

«Los inversores cuestionan la capacidad de numerosos proyectos para obtener financiación a los tipos de interés actuales. Además, la compañía china CXMT anunció que prevé lanzar antes de finalizar el año un nuevo producto que competirá directamente con los fabricantes de memorias estadounidenses y asiáticos», valoran en Link Securities.

En este sentido, cabe destacar que CXMT ha anunciado avances significativos en el desarrollo de una nueva arquitectura de chip, diseñada para aumentar la densidad de memoria al condensar más datos en un espacio más pequeño. «CXMT está progresando en una nueva arquitectura de chips que mejora la densidad de memoria, lo que ha afectado el sentimiento hacia las acciones de chips de memoria en particular», expone Neil Wilson, estratega de Saxo UK.

Con todo, para este experto, «sean cuales sean las razones o excusas, parece que los inversores están empezando a ponerse nerviosos antes de esta temporada de resultados y tal vez estén buscando una excusa para recoger beneficios».

De hecho, según comenta Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, existen tres razones que explican la ola de ventas en el sector tecnológico.

«En primer lugar, preocupa el coste del desarrollo de la infraestructura de IA y el ritmo de la inversión de capital a medida que nos acercamos a los informes de resultados del tercer trimestre. En segundo lugar, también preocupa la competencia de China. Cada vez más fabricantes de chips de memoria están expandiendo su producción en China, lo que podría generar mayor volatilidad en los precios de las acciones de semiconductores a nivel mundial. En tercer lugar, el director ejecutivo de Broadcom, un importante fabricante de chips y diseñador de semiconductores, afirmó que la actividad bursátil se está volviendo especulativa, lo que sugiere que el mercado de la IA es una burbuja».

Sin embargo, para Brooks esto no significa que el auge de la IA haya terminado ni que la burbuja de la IA esté a punto de estallar. En cambio, podría tratarse de una recalibración dentro del sector de la IA. «Si las acciones de chips se abaratan, las grandes empresas tecnológicas deberían beneficiarse. Alphabet, Microsoft y Meta también evitaron la caída del lunes, y podríamos ver cómo las grandes empresas tecnológicas se vuelven más atractivas a medida que nos acercamos al final del año».

Todo ello sin olvidar la situación geopolítica, que se complica a corto plazo después de que los hutíes hayan atacado el aeropuerto de Riad, matando a 16 personas. «Trump estaría barajando si ayudar a Arabia Saudí, en lo que podría resultar en una escalada de la violencia», comentan en Renta 4 Banco.

En cuanto a Ucrania, la propuesta de alto el fuego de Zelensky no ha sido considerada por Putin, mientras desde Rusia se ha confirmado que sólo durará el día de las elecciones en Ucrania.

LOS BANCOS RINDEN CUENTAS

Pero la atención de los inversores también ha recaído sobre los grandes bancos de EEUU, que empiezan a presentar sus resultados del tercer trimestre. Este martes ha sido el turno de Citigroup, JP Morgan, Goldman Sachs y Wells Fargo.

El beneficio de JP Morgan ha aumentado un 6% en el tercer trimestre del ejercicio 2026, elevando las ganancias del gigante bancario norteamericano hasta los 15.305 millones de dólares, cifra que, no obstante, supone un descenso respecto a los 21.155 millones del trimestre previo (-26%).

Las ganancias de Wells Fargo han superado las estimaciones de Wall Street. La entidad registró un beneficio neto de 5.950 millones de dólares, o de 1,87 dólares por acción, en comparación con los 5.590 millones de dólares, o de 1,66 dólares por acción, del mismo periodo del año anterior. Este aumento se ha producido gracias al crecimiento de su cartera de préstamos y a mayores ingresos por intereses.

Goldman Sachs ha obtenido un beneficio neto de 5.294 millones de dólares, lo que supone un incremento del 29% desde los 4.098 millones de dólares registrados en el mismo periodo del ejercicio previo. Esto se traduce en un beneficio por acción (BPA) de 17,24 dólares o 17,01 dólares ajustados, por encima de los 13,02 dólares estimados por el consenso de mercado.

ECONOMÍA Y OTROS MERCADOS

En el plano macro, la agenda económica no recoge referencias destacadas en esta sesión, a medida que el mercado se prepara para conocer el IPC de septiembre (miércoles), que se espera muestre un repunte de la tasa general hasta el 3,7% desde el 3,4% de agosto, y que la variable subyacente avance una décima, hasta el 2,5%.

«Estas referencias serán especialmente relevantes para determinar si el repunte energético termina por trasladarse de forma más persistente al conjunto de los precios y modifica las expectativas sobre la trayectoria de los tipos de interés«, asegura Pablo Manuel Rufo Mingot, analista de renta fija y estructurados de Tressis.

En otros mercados, el petróleo West Texas baja un 1,89% ($91,97) y el Brent cede un 1,58% ($104,98). Por su parte, el euro se aprecia un 0,23% ($1,1179), y la onza de oro gana un 0,52% ($4.212).

La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 5,189% y el bitcoin suma un 1% ($83.413).

Por tradeo