Esto, a pesar de que el beneficio por acción se ha situado en 0,48 dólares, algo mejor que los 0,43 dólares que esperaban los analistas. Por su parte, el beneficio operativo se situó en 4.798 millones, un 3% menos.
Por geografías, el crecimiento del 2% de las ventas en Norteamérica no es capaz de compensar la caída de los ingresos del 26% en China y del 5% en Europa, Asia y Medio Oriente. Por marcas, Converse reduce sus ingresos un 28%, hasta los 263 millones y las ventas bajo la enseña Nike caen un 4%, hasta los 10.592 millones.
Respecto a las categorías de producto, la división de calzado registra las mayores caídas (-6%) y equipamiento (-3%). Solo la división de vestimenta aumenta sus ingresos un 2%.
El vicepresidente ejecutivo y director financiero de NIKE, Dave Denton, afirmó que la compañía obtuvo unos resultados en línea con sus previsiones, respaldado por una mejora del margen bruto y una gestión disciplinada de los costes. «De cara al futuro, seguimos centrados en reforzar la salud de nuestra cartera de productos, mejorar la productividad en toda la empresa y asignar los recursos de forma disciplinada para respaldar el valor para los accionistas a largo plazo», ha señalado.
Asimismo, el presidente y CEO de la compañía, Elliot Hill, ha señalado que la ofensiva deportiva está impulsando avances cuantificables en nuestro negocio de rendimiento. «Hemos presentado Pace para ayudarnos a acelerar y ampliar ese impulso en toda NIKE, aún tenemos trabajo por hacer en NIKE Sportswear, Jordan Brand y Greater China, y estamos adoptando medidas deliberadas para fortalecer estos negocios de la manera adecuada y con una perspectiva de largo plazo», ha sentenciado.
