Y es que, tal y como estaba descontado, el banco central optó por subir las tasas en 25 puntos básicos, hasta la horquilla comprendida entre el 3,75%-4,00%, por primera vez desde 2023, ante el repunte de la inflación. La decisión fue unánime y el ‘dot plot’, o diagrama de puntos, con el que el organismo da pistas sobre la orientación de los tipos de cara a los próximos años, apuntó a un incremento adicional en 2026.

«La actualización del gráfico de puntos muestra que todos los participantes, salvo dos, esperan al menos otra subida en 2026, y cuatro de ellos prevén dos subidas más. Esto mantiene como posibles no solo diciembre sino, incluso, octubre», señala Jon Butcher, economista sénior para EEUU de Aberdeen Investments. «Nuestra previsión sigue siendo de una subida adicional de los tipos, en diciembre. A continuación, esperamos una pausa para evaluar la situación hasta bien entrado 2027″.

De hecho, para Joseph Purtell y Olumide Owolabi, gestores de Neuberger, «dado que los inversores ya descontaban casi cuatro subidas para junio de 2027 antes de la reunión, el giro hacia una política más restrictiva sigue alimentando las expectativas de un ciclo agresivo de subidas de la Fed, en lugar de la retirada de los recortes de seguridad de 2025″.

Una valoración compartida con Paolo Zanghieri, economista sénior de Generali Investments, para quien «los riesgos siguen inclinándose hacia una política más restrictiva, pero las cuatro subidas descontadas por los mercados para el próximo año parecen excesivas, dado el probable lastre que supondrá la inflación persistente sobre los ingresos reales y el consumo».

«El discurso de Warsh fue claramente ‘hawkish’/duro, reiterando en varias ocasiones su firme compromiso con la inflación y haciendo hincapié en que la economía se mantiene fuerte y las condiciones financieras no se pueden calificar como restrictivas. Asumimos una nueva subida en 2026, probablemente después de las Midterms, pero en ningún caso esperamos un nuevo ciclo de subidas, ya que un shock de oferta no se corrige con tipos más altos y los efectos de segunda ronda todavía no se han materializado», indican los expertos de Bankinter.

Sin embargo, en esta reunión había mucho más en juego que la decisión sobre los tipos: la credibilidad de la Fed y de su presidente, Kevin Warsh. Así lo creen los expertos de Rabobank, para quienes «el mensaje principal de la decisión, las proyecciones y la conferencia de prensa del FOMC es que el Comité está comprometido a defender su independencia en materia de política monetaria».

Respecto a Warsh, para Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, «no solo está defendiendo el objetivo de inflación del 2%, sino que ha respaldado sus palabras con hechos. Warsh ha expresado repetidamente su preocupación por la inflación durante este verano, y ahora finalmente ha tomado medidas al respecto».

«Creo que la decisión de ayer fue acertada», asegura Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote… aunque no ha gustado a todos, especialmente al presidente Donald Trump, que ha pedido que los tipos bajen drásticamente al 1% «o menos». «Confío en Kevin, pero tiene, ya sabes, una junta directiva muy dura; tiene una junta que fue nombrada por otras personas», dijo este miércoles a su llegada a Carolina del Norte para participar en un acto de campaña.

Antes de eso, al poco de conocerse la subida de tipos acometida por la Fed, Trump había publicado un mensaje en la red Truth Social en el que exigía al banco central una drástica bajada de las tasas. «Estamos ‘cargando’ con casi todos los países del mundo, y eso no puede seguir así», escribió el republicano. «¡BAJEN LAS TASAS DE INTERÉS PARA LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, Y RÁPIDO!».

EL PETRÓLEO DA UN RESPIRO

Uno de los factores determinantes para la evolución de los tipos de interés es el precio del petróleo, que este jueves ha dado un respiro y ha caído un 1,5%, con el barril Brent, de referencia en Europa, en 104 dólares y el West Texas Intermediate cotizando en 101 dólares.

Esto, ante las noticias de que Arabia Saudí podría restaurar aproximadamente la mitad de la capacidad del oleoducto Este-Oeste en días y la totalidad en unas seis semanas. «Arabia Saudita alivió los temores sobre el suministro al ofrecer crudo adicional a las refinerías asiáticas mediante transferencias de barco a barco desde el puerto de Sohar en Omán, mientras trabajaba para restablecer aproximadamente la mitad de la capacidad dañada del oleoducto Este-Oeste en cuestión de días», explica Ozkardeskaya.

A nivel comercial, Trump ha amenazado con nuevos aranceles a la Unión Europea (UE) por la invitación a Canadá a convertirse en miembro asociado del bloque europeo, o incluso con cortar parte del comercio.

ECONOMÍA Y OTROS MERCADOS

En cuanto a la agenda macro, este jueves ha recogido la publicación de las peticiones semanales de desempleo, que han caído más de lo esperado.

En otros mercados, el euro se ha apreciado un 0,10% ($1,1474), y la onza de oro ha perdido un 0,08% ($4.352). La rentabilidad del bono americano a 10 años se ha relajado al 4,932% y el bitcoin ha subido un 0,86% ($76.582).

Por tradeo