Esos avisos no han caído en saco roto para Bank of America (BofA), que ha revisado a la baja sus estimaciones para algunas de las principales aerolíneas europeas al incorporar sus previsiones para el combustible. En consecuencia, la firma estadounidense reduce entre un 7% y un 8% de media el beneficio operativo estimado entre este año y 2028, ya que el mayor precio del queroseno compensará unas mejores previsiones de ‘yield’ (ingresos por pasajero y unidad de capacidad).

Asimismo, BofA cree que el entorno de tarifas será «más favorable» para las rutas de largo radio que para el corto radio, lo que se traduce en una reducción menor para las aerolíneas tradicionales al estimar un precio medio de 950 dólares por tonelada ($/t). «Nuestras conversaciones recientes con aerolíneas apuntan a un entorno de precios complicado en el corto radio europeo este verano, aunque la demanda de reservas realizadas con poca antelación (‘close-in bookings’) ha mejorado», explican estos analistas.

En este contexto, Ryanair anunció un recorte en el crecimiento de capacidad previsto para el invierno hasta el 0%, frente al 2% anterior y al 5% previsto para el verano, y BofA no ve descabellado que otras aerolíneas sigan el mismo camino. En concreto, prevén un crecimiento de la capacidad del 4,5% en el cuarto trimestre, nueve décimas porcentuales menos que el 5,4% proyectado para el tercer trimestre.

«Las aerolíneas de red que cubrimos han destacado la fortaleza continuada de la demanda transatlántica, mientras las aerolíneas estadounidenses han seguido elevando los precios. Aunque los ‘yields’ de las rutas hacia Asia se han moderado respecto a los niveles del segundo trimestre, los precios siguen siendo sólidos, pese a que las aerolíneas de Oriente Próximo están volviendo a añadir capacidad», añaden desde el gigante bancario estadounidense.

Por ello, Bank of America reduce su previsión de EBIT para IAG un 4% en 2026, hasta 4.300 millones de euros, a pesar de elevar su estimación de ingresos por asiento-kilómetro disponible (RASK, por sus siglas en inglés) al 3,4% frente al 2,5% anterior. «Esto sitúa el margen EBIT de 2026 en el 12,7%, cerca del extremo inferior de la previsión de la compañía, que se sitúa entre el 12% y el 15%», detallan estos expertos.

Así, BofA reduce el precio objetivo de la compañía a 6,4 euros frente a los 6,7 euros anteriores, aunque reitera su consejo de ‘sobreponderar’ al holding hispano-británico al considerar que IAG continúa ofreciendo una «atractiva» rentabilidad total para el accionista del 9%, incluyendo el dividendo. Además, la firma ve probable que IAG continúe realizando recompras de acciones, a pesar de reducir el importe tal que prevén de 2.000 millones a 1.500 millones para el próximo año.

Menos optimistas son con Air France-KLM, para la que reafirman su consejo de ‘infraponderar’, así como su precio objetivo de 12,1 euros, pese a que sus estimaciones de beneficio operativo no cambian para los próximos años al quedar compensado el incremento de combustible con una estimación de mayores ingresos unitarios. «Seguimos siendo cautos respecto a los riesgos relacionados con la demanda y el combustible y preferimos compañías con mayores márgenes y rentabilidad, como IAG«, añaden.

En el caso de Lufthansa, BofA reduce su estimación de EBIT para el año actual en un 1%, hasta 1.760 millones de euros, debido al aumento de su estimación del coste de combustible. Esto se sitúa en el extremo inferior de la previsión de la propia compañía. Al igual que con Air France, dada la evolución del proceso de recuperación de la compañía y la fortaleza de la demanda transatlántica, BofA prefiere compañías más rentables como la matriz de Iberia.

¿UNA OLA DE CONSOLIDACIONES?

Si bien los próximos meses no parecen sencillos, BofA cree que hay un factor que podría ser determinante en el futuro del sector: la opa de Apollo sobre easyJet. Según estos expertos, la oferta del fondo de capital riesgo podría desbloquear un proceso de consolidación en el sector europeo, virando el enfoque del crecimiento de la capacidad a la rentabilidad y en el que IAG y Ryanair parten, en su opinión, con clara ventaja respecto a sus competidores.

«Apollo no ha propuesto explícitamente recortes de capacidad, pero si prioriza la optimización de la red —como ha hecho en operaciones anteriores— esto podría traducirse en una menor oferta de easyJet. Nuestro análisis de rutas sugiere que Jet2 es la compañía que más podría beneficiarse de un cambio de estrategia de este tipo», apuntan estos expertos.

Asimismo, BofA considera que la entrada del capital privado en el sector también podría respaldar los múltiplos del sector, al reflejar mejor el valor de escasez de las flotas de las aerolíneas, los ‘slots’ aeroportuarios, las carteras de pedidos y las plataformas de escala.

Esto sería posible debido a la elevada fragmentación del sector europeo. En comparación con EEUU, las cuatro mayores aerolíneas estadounidenses controlan aproximadamente el 80% de la capacidad doméstica, mientras que las compañías más pequeñas todavía representan alrededor de un tercio de la capacidad intraeuropea. «Creemos que Europa tiene margen para acercarse con el tiempo a una estructura más consolidada como la estadounidense y que la oferta de Apollo podría ser la primera de muchas operaciones de este tipo. Esto podría generar un entorno más favorable para los precios, especialmente porque la capacidad de aviones y aeropuertos europeos sigue siendo limitada», apuntan.

Asimismo, BofA opina que la oferta por easyJet sugiere que los mercados bursátiles infravaloran los activos de las aerolíneas. Antes de la oferta, la aerolínea británica cotizaba a aproximadamente 0,7 veces el valor contable estimado para el ejercicio fiscal 2026 (P/B), a pesar de ser propietaria de 208 de sus 356 aviones, con un valor estimado de la flota en propiedad de aproximadamente 6.000 millones de dólares, además de contar con posiciones aeroportuarias escasas y valiosos ‘slots’ asociados a su cartera de pedidos de Airbus. Actualmente, cotiza a 1,3 veces P/B.

Las acciones de las aerolíneas europeas se han recuperado desde sus mínimos de primavera, cuando el sector había caído aproximadamente un 25% desde comienzos de año, y ahora se encuentran, en términos generales, de nuevo en los niveles de cierre del año anterior. Sin embargo, la recuperación de las cotizaciones y las revisiones a la baja de los beneficios provocadas por el combustible han elevado los múltiplos a futuro aproximadamente un 35% respecto a los niveles de marzo, haciendo que las valoraciones sean menos atractivas que hace unos meses.

A medida que los precios del combustible y los beneficios se normalicen, BofA cree que los múltiplos a futuro deberían descender mecánicamente desde los niveles actuales. Sin embargo, la operación sobre easyJet podría respaldar una posterior revalorización del sector si los inversores «empiezan a atribuir un mayor valor a las flotas, los ‘slots’ y las carteras de pedidos de las aerolíneas, o si surge una nueva oleada de consolidación».

«La conclusión más amplia es que los inversores financieros podrían mirar más allá de la volatilidad de los beneficios a corto plazo cuando las aerolíneas cuentan con activos tangibles que respaldan su valor y con una vía creíble para aumentar la rentabilidad», sentencia BofA.

Por tradeo