Ayer fue Nvidia la que «tiró del carro» de las tecnológicas tras anunciar el lanzamiento de un nuevo chip desarrollado de forma conjunta con Microsoft que promete revolucionar el mercado de los ordenadores personales. RTX Spark, nombre con el que se ha bautizado a este superchip, podría estar integrado en más de 30 modelos de portátiles y ordenadores de sobremesa en su lanzamiento.

El objetivo es permitir que grandes modelos de inteligencia artificial funcionen directamente en un ordenador con Windows, sin necesidad de enviar solicitudes a centros de datos y esperar la respuesta. Jensen Huang, CEO de la compañía, ha asegurado que este chip supondrá una reinvención similar a la de los ‘smartphones’ para la telefonía móvil.

Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, cree que este anuncio es positivo tanto para la adopción de la IA –respuestas más rápidas, mayor privacidad, menos costes de computación en la nube…– como para los centros de datos –menos restricciones de capacidad–. «Además, Nvidia abrió ayer una nueva vía de ingresos para sí misma, justificando el entusiasmo de los inversores», agrega, en referencia a la preocupación por los ingresos circulares de la IA.

CONTINÚA EL ENTUSIASMO

Hoy, en cambio, es Alphabet quien acapara los focos del mercado tras anunciar planes para captar 80.000 millones de dólares mediante una colocación de acciones, que incluirá una inversión de 10.000 millones de dólares por parte de Berkshire Hathaway. El grupo destinará esos recursos a ampliar su infraestructura de computación para inteligencia artificial ante una demanda que, según reconoce la propia compañía, supera actualmente su capacidad disponible.

Durante la presentación de resultados del primer trimestre, Alphabet ya elevó su previsión de inversión para este ejercicio hasta una horquilla de entre 180.000 y 190.000 millones de dólares, frente a la estimación anterior de entre 175.000 y 185.000 millones. Además, anticipó que el gasto de capital aumentará de forma significativa en 2027.

Por su parte, Anthropic presentó documentación preliminar para una salida a bolsa este otoño, con la intención de adelantarse a OpenAI, que también se espera que inicie próximamente los trámites para su propia oferta pública de venta. Ozkardeskaya señala que lo más interesante es que la carrera de la IA ya no está financiada exclusivamente por fondos de capital riesgo «dispuestos a perder dinero durante una década a cambio de la posibilidad de cambiar el mundo», sino que la financiación se está institucionalizando cada vez más».

«Esto significa que la inteligencia artificial se está convirtiendo también en una historia de financiación. Y cuanto más se involucra el sistema financiero tradicional, más se transforma la narrativa de la IA: deja de ser únicamente una historia tecnológica para convertirse también en una historia de financiación y crédito», agrega.

Para Katie Stockton, fundadora de Fairlead Strategies, todas estas noticias no hacen sino demostrar que el optimismo de los inversores sigue creciendo y que, por lo tanto, no hay razones para creer que el rally de la IA haya llegado a su final. De hecho, hoy Marvell Technology se dispara después de que Huang haya coronado al fabricante de semiconductores como la próxima empresa destinada a valer un billón de dólares.

Se espera que los beneficios del S&P 500 aceleren su crecimiento un 24% este año gracias a la inteligencia artificial. Además, el indicador de sesgo entre opciones de venta y compra (‘put-call skew’) a un mes para acciones de Goldman Sachs cayó a su nivel más bajo jamás registrado, lo que indica que los inversores se han vuelto extraordinariamente optimistas.

«Hemos tenido nueve semanas consecutivas de subidas para el S&P 500. El impulso es positivo a corto, medio y largo plazo. Estas subidas son realmente explosivas. Todavía no tenemos indicaciones ni señales confirmadas de venta en nuestros indicadores de sobrecompra y sobreventa que sugieran que este movimiento ha terminado», reconoció en una entrevista en ‘CNBC’.

Pero eso no quiere decir que no haya peligro en el mercado. Ozkardeskaya apunta que la creciente red de inversiones en capital, financiación mediante deuda, crédito privado… significa que las pérdidas relacionadas con la IA «están llegando cada vez más a fondos de pensiones, aseguradoras, gestoras de activos, balances corporativos y, en definitiva, a la economía en general». «Todos estamos en el mismo barco», advierte. Esta experta señala que todos los indicadores apuntan a una «economía de dos velocidades» entre «quienes invierten y quienes no», siendo «cada vez más necesario invertir» para progresar económicamente.

«Pero si todo el mundo ya está invertido en IA, ¿están las valoraciones siendo empujadas más allá de lo que los fundamentales pueden justificar? La inteligencia artificial sobrevivirá, igual que internet sobrevivió al estallido de la burbuja puntocom. La verdadera pregunta es si el rally de la IA podrá evitar un accidente o si terminará pareciéndose al colapso de las puntocom de principios de los años 2000. Nadie tiene la respuesta», sentencia Ozkardeskaya.

IRÁN Y MACRO

Todo esto, sin olvidarnos de la situación en Oriente Próximo. Ayer, Irán anunció que congelaba las negociaciones de paz con Estados Unidos mientras Israel continuara con su ofensiva sobre el Líbano. Además, la agencia de noticias ‘Tasnim’ informó que Teherán estaba planeando bloquear completamente el estrecho de Ormuz tras los ataques cruzados con EEUU pese al acuerdo de alto el fuego de 60 días alcanzado el pasado viernes.

Por su parte, Donald Trump ha seguido echando leña al fuego. En declaraciones concedidas a ‘CNBC’, el presidente estadounidense aseguró que le «da igual» si las conversaciones de paz con Irán se acaban, ya que «empezaban a ser muy aburridas». Paralelamente, ‘Axios’ publicaba que el mandatario le habría dicho al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que estaba «jodidamente loco» por la última escalada en Líbano y le acusó de ser un desagradecido con Estados Unidos.

Entre tanto, la Administración ha propuesto imponer aranceles del 25% a los productos procedentes de Brasil al considerar que el país sudamericano incurre en prácticas comerciales «irrazonables» que perjudican o restringen el comercio de Estados Unidos.

En la agenda macro destacan hoy los datos de la encuesta de vacantes de empleo JOLTS de abril.

OTROS MERCADOS

En otros mercados, el euro se revaloriza frente al dólar (+0,11%, 1,1643).

El petróleo se modera tras las alzas de ayer y cae un 2%, con el Brent justo por debajo de los 93 dólares y el WTI sosteniendo por los pelos los 90.

El oro sube un 1,2% (4.563 dólares) y la plata, un 2,13% (76,85%).

El rendimiento del bono estadounidense a 10 años cae al 4,437%.

En el mercado de las criptomonedas, el bitcoin ha perdido los 70.000 dólares.

Por tradeo