«Sin grandes avances en el plano geoestratégico, con un petróleo que se mantiene de forma sostenida por encima de los 100 dólares- cuyo impacto empieza a verse en ciertos indicadores de precios- y la toma de posesión de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed) -quizá algo influenciado políticamente por Trump- pone algo nervioso al mercado y las TIR testean ya niveles algo preocupantes«, aseguran en Bankinter.
Por su parte, para Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, «el aumento de la inflación alimenta las expectativas de los bancos centrales, refuerza las perspectivas de subida de tipos de interés y presiona a la baja las valoraciones«. Esto tiene sentido para la experta, quien destaca que lo incomprensible «era que los principales índices alcanzaran máximos históricos mientras los inversores sabían que la inflación se convertiría en un problema a medida que se prolongaban las tensiones en Oriente Medio».
De hecho, esta estratega remarca que, en Estados Unidos, se ha producido un cambio significativo, ya que la probabilidad de una subida de tipos en diciembre por parte de la Fed ya supera el 50%. «Recordemos que, antes de que comenzara la guerra con Irán, los mercados esperaban que el banco central recortara las tasas este año. La Casa Blanca incluso eligió a Warsh, en parte porque se le consideraba capaz de contribuir a una reducción de las tasas si llegaba a ser el próximo presidente de la Fed. Hoy, los mercados prevén una probabilidad superior al 50% de que, en cambio, se produzca una subida de tipos en diciembre».
Y es que, tal y como explican en Link Securities, el hecho de que no se atisbe solución a corto plazo para que finalice el conflicto de Oriente Medio y se abra definitivamente el estrecho de Ormuz al tráfico fluvial «sigue impulsando los precios del petróleo al alza, lo que son muy malas noticias para el comportamiento de la inflación y para el crecimiento de las principales economías mundiales».
Todo ello, mientras el débil alto el fuego en Oriente Medio se sigue tambaleando después de un ataque con drones contra una instalación nuclear en Emiratos Árabes Unidos. «La situación podría agravarse en los próximos días. El estrecho de Ormuz permanece cerrado y Estados Unidos e Irán siguen sin estar cerca de un acuerdo de paz. A pesar de la dura retórica del presidente Trump, esto no ha logrado desbloquear la situación ni obligar a Irán a poner fin a la guerra. Esto significa que la mayor crisis de suministro de petróleo de la historia se prolongará una semana más», afirma Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
«No parece que las renovadas amenazas bélicas del presidente de EEUU, Donald Trump, vayan a facilitar un acuerdo entre las partes, algo que llegará cuando alguna de ellas no pueda ‘soportar’ por más tiempo el bloqueo de Ormuz y opte por ceder, algo que pensamos que no va a ocurrir de forma inmediata. No obstante, las negociaciones parece que siguen su curso, con los mediadores empujando con fuerza para que se logre un acuerdo, lo que mantendrá alerta a los inversores, a la espera de noticias al respecto, condicionando, como ya hemos señalado, su comportamiento», añaden en Link Securities.
NVIDIA, LA OTRA GRAN PROTAGONISTA
A nivel empresarial, la gran protagonista de la semana será Nvidia, que dará a conocer sus resultados trimestrales este miércoles al cierre de Wall Street.
«El mercado suele ser exigente con sus cifras y expectativas, otorgándole una importancia desproporcionada a cualquier aspecto que parezca algo menos sólido de lo esperado, forzando una corrección del valor cuando esto sucede. Si este fuera el caso esta semana, lo consideraríamos una oportunidad para tomar posiciones a precios más atractivos, como cuando anteriormente ha sucedido esto», valoran en Bankinter.
Es más, Ozkardeskaya cree que los resultados de Nvidia podrían «desviar temporalmente» la atención de los inversores de las preocupaciones geopolíticas y el aumento vertiginoso de los rendimientos de los bonos. «Sin embargo, las expectativas para Nvidia son ahora extremadamente altas, y un resultado superior al esperado por sí solo no necesariamente desencadenará una reacción positiva del mercado».
ECONOMÍA Y OTROS MERCADOS
Desde el punto de vista económico, la agenda de este lunes no recoge referencias destacadas, aunque a lo largo de la semana se publicarán los PMIs servicios y manufactureros de mayo y los datos de paro semanal (jueves), así como el índice del sentimiento del consumidor que elabora la Universidad de Michigan.
En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 1% ($106,40) y el Brent avanza un 1,10% ($110,46). Por su parte, el euro se aprecia un 0,10% ($1,1631), y la onza de oro pierde un 0,46% ($4.541).
La rentabilidad del bono americano a 10 años se revaloriza al 4,603% y el bitcoin pierde un 1,87% ($76.840).
