«La escala de estos proyectos es enorme y no se podría realizar sin una palabra muy especial: ARANCELES», ha añadido el dirigente republicano.
Japón se ha comprometido a invertir casi 36.000 millones de dólares en proyectos de petróleo, gas y minerales críticos en Texas, Ohio y Georgia. Se trata de la primera inversión que hace el país nipón tras el acuerdo comercial histórico que sellaron ambos países el pasado verano.
Según el mismo, Tokio se ha comprometido a invertir un total de 550.000 millones de dólares en proyectos con sede en Estados Unidos, y a cambio Washington ha reducido los aranceles a la mayoría de las importaciones japonesas al 15%.
«La central eléctrica de gas de Ohio (¡un estado que gané tres veces!) será la más grande de la historia; la planta de GNL en el Golfo de América impulsará las exportaciones y consolidará el dominio energético de nuestro país; y nuestra planta de minerales críticos pondrá fin a nuestra absurda dependencia de fuentes extranjeras», ha añadido Trump.
Tal y como ha dicho, «Estados Unidos está construyendo de nuevo. Estados Unidos está produciendo de nuevo. Y Estados Unidos está GANANDO de nuevo«.
Por su parte, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi ha dicho que esta inversión fortalece la alianza entre Japón y Estados Unidos, y se espera que generen un aumento de las ventas y la expansión comercial de las empresas japonesas.
«Creemos que estas iniciativas encarnan verdaderamente el propósito de esta inversión estratégica, a saber, la promoción del beneficio mutuo entre Japón y Estados Unidos, la mejora de la seguridad económica y la promoción del crecimiento económico», ha dicho la dirigente nipona en la red social X.
LOS PROYECTOS, AL DETALLE
El Departamento de Comercio de EEUU ha explicado al detalle de qué se trata cada uno de los proyectos en los que invertirá Japón. La mayor inversión, con diferencia, será la de la planta de gas natural en Ohio, que se espera genere 9,2 gigavatios de energía.
Según el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, el proyecto Portsmouth Powered Land, valorado en 33.000 millones de dólares y operado por SB Energy, filial del banco japonés SoftBank, será «la mayor planta de generación de gas natural de la historia».
Asimismo, Japón también financiará una planta de exportación de crudo en aguas profundas de 2.100 millones de dólares, ubicado frente a la costa de Texas.
A plena capacidad, se espera que el proyecto GulfLink de Texas genere hasta 30.000 millones de dólares en exportaciones anuales de crudo estadounidense. El grupo de infraestructura energética Sentinel Midstream, con sede en Dallas, es quien está desarrollando el proyecto.
Por último, el tercer gran proyecto que contará con el respaldo nipón será el enfocado en construir una planta de granulado de diamante sintético en Georgia, en la que Japón invertirá aproximadamente 600 millones de dólares.
El proyecto será gestionado por Element Six, parte del Grupo De Beers, la empresa líder mundial en diamantes, y será vital para EEUU.
Y es que según el Departamento de Comercio, la arena, el polvo y el polvo de diamante son materias primas fundamentales en la fabricación industrial de Estados Unidos por su excepcional dureza y resistencia al desgaste. Eso hace que este material sea clave para la economía y la seguridad nacional estadounidense.
