Según la compañía, ambos proyectos refuerzan la integración de renovables, aumentan la flexibilidad de la red, mejoran la disponibilidad y la eficiencia del suministro y contribuyen, en general, a un sistema energético más autosuficiente, seguro, competitivo y sostenible.

El proyecto Kingswood alcanzará los 1.080 MWh de almacenamiento, lo que permitirá suministrar energía durante al menos ocho horas consecutivas y abastecer a unos 65.000 hogares en las horas punta de demanda. El Departamento de Planificación, Vivienda e Infraestructura de Nueva Gales del Sur recomendó su aprobación el 22 de diciembre de 2025 y la iniciativa continúa su evaluación por la Comisión de Planificación Independiente.

Esta infraestructura ha sido seleccionada para un contrato a largo plazo de servicios energéticos (Long-Term Energy Service Agreement, LTESA) del Gobierno estatal dentro de la sexta ronda de subastas, en el marco de la hoja de ruta del ejecutivo para infraestructuras eléctricas.

Iberdrola Australia también ha inaugurado la batería Smithfield (130 MWh de almacenamiento), situada en el oeste de Sídney. El proyecto se ha completado antes de la fecha prevista y cuenta igualmente con un contrato LTESA, adjudicado en la segunda ronda del mismo programa estatal. La instalación puede abastecer a 20.000 hogares.

MERCADO ESTRATÉGICO

Australia es un mercado estratégico para el grupo, que considera el almacenamiento de energía una pieza clave para acelerar la electrificación y reforzar la fiabilidad del suministro y la estabilidad de precios.

La energética subraya que su filial, Iberdrola Australia, se ha consolidado como uno de los principales operadores de energías renovables del país, con más de 2.000 MW de capacidad de generación en funcionamiento o en construcción, que suministran energía limpia a aproximadamente 400 clientes comerciales e industriales.

Dentro de su plan estratégico 2025-2028, Iberdrola prevé inversiones totales superiores a 1.000 millones de euros en Australia.

Por tradeo