Junto a ella aparecen otras empresas españolas como Ferrovial, Acciona, FCC, Sacyr y OHLA que, y por ese orden, también figuran entre los 50 primeros puestos dentro del ‘TOP 250 International Contractors’.
Y todo ello en un contexto en el que, según la publicación, abundan los desafíos, «ya que las cifras de ingresos muestran conflictos regionales, con interrupciones en la cadena de suministro y volatilidad de costes que sacuden algunos mercados globales y agitan otros hasta un punto de rendimientos disminuidos».
En este sentido, desde ACS han explicado que «este reconocimiento, considerado el más influyente en el ámbito de la construcción, premia refleja la visión estratégica, diversificación geográfica y capacidad de adaptación que caracterizan al Grupo ACS«.
Y es que, impulsado por los proyectos de nueva generación, entre los que destacan especialmente los data centers, así como los sectores de defensa, sanidad, minerales críticos, transición energética o movilidad sostenible, el Grupo ACS alcanzó en 2024 unos ingresos internacionales superiores a los 46.000 millones de dólares.
El 91% de las ventas del Grupo procede de los mercados internacionales. Por regiones, el Grupo ACS ocupa la primera posición en Estados Unidos y Asia/Oceanía.
«Este reconocimiento refleja la calidad, la excelencia y la dedicación de los más de 157.000 profesionales que forman el Grupo ACS. Es, además, una muestra de la sólida estrategia internacional e integrada de la compañía, basada en una presencia diversificada en los principales mercados del mundo a través de sus filiales HOCHTIEF, Turner, CIMIC, Dragados, FlatironDragados y ACS Infra / Iridium», han subrayado desde la empresa.
Otras empresas españolas, en este caso más pequeñas, como Aldesa (126), Comsa (155), San José (161) y Sener (163) también han entrado en un listado en el que «los contratistas internacionales han estado diseñando el valor para abrirse camino a través de la mayor inflación y la escasez de mano de obra calificada durante años, la intensificación de la incertidumbre económica y los conflictos regionales están empujando a algunos mercados a un punto de inflexión«.