Y es que ayer las tensiones entre Irán y Estados Unidos se recrudecieron después de que el vicepresidente JD Vance haya enfatizado que Teherán aún no ha reconocido las líneas rojas de la administración respecto al desmantelamiento total de la infraestructura nuclear. A este respecto, cabe recordar que Irán cerró brevemente el estrecho de Ormuz durante la realización de ejercicios militares, mientras que Estados Unidos desplegó 50 aeronaves avanzadas.

«Este hecho impulsó al alza con fuerza por la tarde el precio del petróleo, lo que benefició el comportamiento de los valores del sector en estos mercados. Igualmente, las compañías de defensa recogieron con alzas las declaraciones de Vance, así como el hecho de que las negociaciones entre Ucrania y Rusia para acordar la paz terminaron sin ningún tipo de avance. Por el contrario, y por motivos evidentes, ayer el sector de ocio y turismo, especialmente las aerolíneas, mantuvieron un negativo comportamiento en las bolsas europeas», señala Juan Fernández-Figares, director de gestión IICs de Link Securities.

A pesar de esta renovada tensión geopolítica, los inversores optaron por retomar posiciones en los valores de crecimiento, especialmente en los tecnológicos, tras muchas sesiones en los que habían apostado por valores de corte defensivo, que ayer se quedaron «claramente rezagados». «Las ganas de los inversores de asumir mayores riesgos se vieron también ayer reflejadas en el repunte de los precios de las materias primas minerales, y ello en un día en el que el dólar siguió recuperando terreno frente al resto de principales divisas«, explica.

No obstante, los miedos persisten. Tanto por las cuestiones ya conocidas —como la preocupación por el potencial retorno de las gigantescas inversiones y el elevado apalancamiento— como por los datos macroeconómicos mixtos que se van conociendo. En este sentido, los analistas piden prestar atención a la lectura del índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), así como el PIB del cuarto trimestre, que se conocerán mañana.

Se espera que el crecimiento del PIB de EEUU disminuya al 2,8% desde el 4,4% en el cuarto trimestre, reflejando un posible retorno a la tendencia a medida que la fortaleza puntual de la inversión se desvanece. También se espera que el índice PCE subyacente —el indicador de inflación preferido por la Fed— se mantenga cerca del 3%, por encima del objetivo del 2%. «Un crecimiento más lento combinado con inflación persistente complicaría la decisión de política de la Reserva Federal (Fed), junto con la presión política persistente. Powell sin duda está feliz de decir adiós«, señala Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.

A este respecto, ayer la publicación de las actas de la reunión de enero de la Fed no descartaron una subida de los tipos de interés. Como se esperaba, la mayoría en el banco central estuvo de acuerdo con la decisión de pausar los recortes de tasas, pero varios sugirieron que la Fed podría adoptar una orientación «bidireccional, de las futuras decisiones del Comité sobre los tipos de interés, reflejando la posibilidad de ajustes al alza en el rango objetivo del tipo de interés«.

«Esto inquietaría a la Casa Blanca, que quiere esos recortes de tasas, y también podría generar tensiones sobre la trayectoria de la Fed cuando Powell sea reemplazado por el Sr. Warsh, quien probablemente prometió a la Casa Blanca que impulsaría tasas más bajas pase lo que pase», apunta Ozkardeskaya.

Con todo, esta experta advierte que la dirección de la Fed debe estar «justificada» por los datos económicos, porque, de lo contrario, la transmisión de la política podría no ser fluida. «La Fed podría recortar tasas, pero los rendimientos no necesariamente caerían, limitando el impacto sobre los costos de endeudamiento o las tasas hipotecarias que afectan realmente a la economía y la demanda», añade.

EMPRESAS Y OTROS MERCADOS

En el plano empresarial, atentos a los resultados de Walmart este jueves, el gigante del comercio minorista, cuyas cifras suelen interpretarse como un indicador de la salud del consumidor estadounidense.

En otros mercados, el euro cotiza en 1,1783 dólares. El petróleo sigue tensionado y sube un 1%: el Brent supera los 71 dólares y el WTI, los 66 dólares.

La onza de oro sube un 0,07%, hasta 5.013 dólares, y la plata, un 1%, hasta los 78,37 dólares.

Los rendimientos del bono estadounidense a 10 años suben al 4,096%.

El bitcoin cae por debajo de los 67.000 dólares.

Por tradeo