Y es que, tan solo a escasas horas de que venciera el plazo dado por el republicano antes de destruir a «toda la civilización» iraní, Trump anunciaba en su red Truth Social que había decidido «suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas. ¡Será un alto el fuego bilateral!«.
«El motivo es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la negociación de un acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán y la paz en Oriente Medio», explicaba el mandatario, que también indicaba que «recibimos una propuesta de 10 puntos de Irán y creemos que constituye una base viable para la negociación». Una propuesta que este mismo lunes calificaba de «insuficiente».
Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha avanzado que ha aceptado ese alto el fuego temporal y que negociará con EEUU en Islamabad, capital de Pakistán, a partir de este viernes. «Se subraya que esto no significa el fin de la guerra», ha señalado en un comunicado. «Nuestras manos permanecen sobre el gatillo y, si el enemigo comete el más mínimo error, este será respondido con toda la fuerza».
Noticia relacionada

Los analistas avisan sobre el alto el fuego entre EEUU e Irán: «El acuerdo parece frágil»
Por ello, para Michael Langham, economista especializado en mercados emergentes de Aberdeen Investments, «esto supone un paso atrás por parte de la administración Trump y, en cierta medida, del régimen iraní. Un frágil alto el fuego podría mantenerse, dados los costes económicos que se estaban acumulando por la continuación del conflicto, no solo para los países implicados, sino para la economía mundial. Creemos que las partes con intereses en detener el conflicto y reabrir el estrecho redoblarán sus esfuerzos para encontrar un compromiso que satisfaga a EEUU, Israel e Irán».
No obstante, desde la gestora se muestran escépticos respecto a que EEUU o Israel acepten las condiciones de 10 puntos que Irán ha anunciado, «sobre todo porque es poco probable que EEUU ponga fin a su presencia militar en el Golfo y no está claro quién pagará la reconstrucción de Irán. Además, la falta de detalles sobre cómo garantizará Irán que no prosigue con el enriquecimiento de uranio suscita dudas sobre el cumplimiento de las condiciones israelíes».
En este sentido, y aunque en general, el mercado muestra un fuerte entusiasmo por el alto el fuego, «las noticias marcan la pauta. Si se rompe el alto el fuego o si el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz se ralentiza, el sentimiento del mercado podría cambiar. Por ahora, reina un ambiente de celebración», dice Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
De hecho, Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell, pone el foco en que esto es una pausa en el proceso, «no una resolución definitiva. Esto significa que cualquier repunte del mercado podría perder impulso rápidamente a menos que haya avances claros en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán».
«Los mercados se han visto afectados por diversos tipos de incertidumbre, desde el temor a una mayor inflación y al aumento de las tasas de interés hasta la inquietud general por las relaciones geopolíticas. El alto el fuego ofrece al mundo un respiro y permite reflexionar sobre los acontecimientos. Lamentablemente, no hay garantía de que todo vuelva a la normalidad«, añade.
DESPLOME DEL PETRÓLEO
Asimismo, el alto el fuego de dos semanas entre EEUU e Irán ha provocado un desplome del petróleo. El barril West Texas ha bajado un 14,48%, hasta los 96,52 dólares, mientras que el Brent ha caído un 11,55%, hasta los 96,50 dólares.
«El acuerdo de alto el fuego representa el primer paso significativo hacia una posible solución. La noticia de que todas las partes están trabajando para reabrir el estrecho de Ormuz es otro factor positivo para el mercado, aunque los mercados energéticos sigan siendo cautelosos», valora Matt Britzman, analista sénior de renta variable de Hargreaves Lansdown.
Noticia relacionada

Desplome del petróleo: EEUU e Irán acuerdan un alto el fuego y planean reabrir el estrecho de Ormuz
Sin embargo, este experto remarca que aún queda trabajo por hacer, y ve probable que los precios del petróleo «se mantengan elevados y volátiles hasta que se alcance una solución más permanente. El restablecimiento del libre flujo de tráfico a través del estrecho de Ormuz, sin peajes ni controles iraníes, resulta esencial para que los precios del petróleo comiencen a recuperarse y alcancen los niveles previos al conflicto».
«Prevemos que los precios del petróleo se recuperen de los niveles actuales de tensión, siempre y cuando se mantenga el alto el fuego y se permita el paso de los flujos a través del estrecho de Ormuz. Sin embargo, no esperamos que el petróleo vuelva a los niveles previos al conflicto. Las perturbaciones físicas y logísticas no van a desaparecer de la noche a la mañana», subraya Ray Sharma-Ong, subdirector global de soluciones personalizadas multiactivos de Aberdeen Investments.
ACTAS DE LA FED
Pero más allá de la geopolítica, los inversores dirigen la mirada hacia la macroeconomía, ya que la agenda de este miércoles ha recogido las actas de la última reunión de la Reserva Federal (Fed), en la que el organismo no solo mantuvo los tipos de interés sin cambios, sino que también avisó que «las implicaciones de los acontecimientos en Oriente Medio para la economía estadounidense son inciertas».
Las actas han anticipado recortes en los tipos de interés este año a pesar del esperado impacto de la guerra de Irán en los precios.
«Muchos participantes consideraron que, con el tiempo, probablemente sería apropiado reducir el rango objetivo para la tasa de los fondos federales si la inflación disminuyera en línea con sus expectativas», destaca el texto.
Precisamente, durante las próximas sesiones el mercado podrá comprobar el efecto de la guerra de Irán en la economía del país con la publicación del deflactor PCE de febrero, que se espera se mantenga estable en el 2,8%; el PIB del cuarto trimestre y el IPC de marzo, que se prevé muestre un repunte hasta el 3,3% desde el 2,4% del mes anterior.
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
A nivel empresarial, Delta Air Lines ha sido protagonista gracias a sus resultados del primer trimestre de 2026. La compañía ha subido un 3,78%, aunque ha llegado a dispararse un 12%, tras batir previsiones y recortar su plan de crecimiento. Es más, la aerolínea comunicaba este martes que aumentará las tarifas por equipaje facturado en rutas nacionales y en determinadas rutas internacionales de corta distancia para compensar el aumento de los costes del combustible para aviones.
Además, las acciones de Meta han subido un 6,50% al calor de Muse Spark, su nuevo modelo de inteligencia artificial (IA) y el primero creado por la compañía tras sus millonarias inversiones para avanzar en la carrera por liderar esta tecnología.
En el lado opuesto, ExxonMobil ha caído un 4,70% después de que la compañía haya reportado la pérdida de un 6% de su producción por el impacto de la guerra en Irán.
En otros mercados, el euro se ha apreciado un 0,61% ($1,1665), y la onza de oro ha ganado un 1,33% ($4.747). La rentabilidad del bono americano a 10 años se ha relajado al 4,281% y el bitcoin ha sumado un 3,70% ($71.280).
