Por lo pronto, el mandatario ya ha anunciado un nuevo arancel global del 10%, que se implementará bajo la conocida como Sección 122, que permite medidas comerciales para paliar problemas de balanza de pagos.
En concreto, la Corte Suprema concluyó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) no autoriza aranceles amplios basados en déficits comerciales persistentes, y que el presidente estadounidense, Donald Trump, se excedió al promulgar estas tarifas sin la autorización clara del Congreso.
Sin embargo, en ING aseguran que «la Casa Blanca se ha estado preparando para tal fallo», por lo que han ultimado figuras arancelarias alternativas durante meses. Por ejemplo, explican que «Trump inició una investigación de la Sección 301 contra Brasil en diciembre precisamente para tener opciones de reemplazo listas, y se han implementado o al menos contemplado varios aranceles sectoriales».
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«En resumen, las herramientas del Gobierno estadounidense incluyen aranceles bajo la Sección 301 (prácticas comerciales desleales), la Sección 232 (seguridad nacional), la Sección 122 (problemas de balanza de pagos) y la Sección 338 (discriminación contra las exportaciones estadounidenses)», detallan.
De estas opciones, la Sección 122 ofrece la vía más rápida, ya que permite aranceles de hasta el 15% por motivos de balanza de pagos con requisitos procesales mínimos, lo que hace que la implementación pueda ser «casi instantánea».
«Las limitaciones: un plazo de 150 días a menos que el Congreso lo extienda, y un límite muy por debajo de los tipos recíprocos actuales. La Sección 122 nunca se ha invocado, pero su mecanismo de activación por balanza de pagos se aplica claramente a socios importantes como China y México. Considérelo como una solución temporal mientras se desarrollan opciones más duraderas», agregan.
Para aranceles a largo plazo, creen que «las investigaciones de la Sección 301 siguen siendo la herramienta principal«, puesto que «permiten la imposición de aranceles en respuesta a prácticas comerciales desleales, pero requieren hasta nueve meses de revisión antes de su implementación».
«La investigación de Brasil ya está en marcha. Seguirán más. Las revisiones de seguridad nacional de la Sección 232 ofrecen una flexibilidad similar con plazos igualmente largos; las investigaciones actuales abarcan acero, aluminio, cobre, automóviles y autopartes», anticipan.
Teniendo en cuenta este abanico de posibilidades, no dudan en señalar que «independientemente de la interpretación del fallo, los aranceles han llegado para quedarse«. También apuntan que «el andamiaje se ha derrumbado, pero el edificio sigue en construcción», y es que «la agenda arancelaria de Trump sobrevive con nuevas bases legales y un período de transición complicado».
«Europa no debe equivocarse: este fallo no traerá alivio. En cambio, las investigaciones de las Secciones 301 y 232 pueden centrarse en sectores específicos con mayor precisión que el enfoque general de la IEEPA. Productos farmacéuticos, químicos, componentes automotrices: todos candidatos plausibles para la siguiente ronda. La autoridad legal puede ser diferente, pero el impacto económico podría ser idéntico o incluso peor», advierten.
LA REACCIÓN DEL MERCADO
A pesar de que pueda tener un impacto limitado, la decisión del Tribunal Supremo tiene el potencial para mover los principales mercados en el corto plazo. En ING indican que, en los bonos del Tesoro, esta medida «se traduce en un mayor rendimiento».
«El mayor impacto directo se observa en el déficit fiscal y, por extensión, en la oferta de bonos. Sin duda, los ingresos por aranceles han servido como una especie de manta protectora para las preocupaciones sobre el déficit. El déficit sigue siendo demasiado alto. Sin embargo, los resultados reales han sido inferiores a las comparaciones del mismo período con 2024, y los ingresos por aranceles han marcado la diferencia», comentan.
Más allá del impacto inmediato, aseguran que la siguiente gran pregunta es en qué medida esto afecta las perspectivas de inflación, algo crucial para los bonos.
«Si los aranceles simplemente se reintroducen bajo otra apariencia (nuestra perspectiva central), la amenaza inflacionaria se mantiene elevada e incluso podría intensificarse a medida que los nuevos aranceles se consoliden. Por otro lado, muchos de los otros medios para establecer aranceles de reemplazo son temporales y posiblemente menos impactantes», manifiestan.
En renta variable, subrayan que «las acciones parecen estar de acuerdo con la noticia de que los beneficios corporativos podrían verse afectados por los aranceles», aunque muestran dudas sobre «cuánto durará esto».
«En teoría, esto debería mantener vivo el interés global en la rotación hacia los mercados no estadounidenses. Los datos publicados por el BCE muestran que los extranjeros compraron la mayor cantidad de acciones de la eurozona en diciembre pasado desde finales de 2021. Mientras los precios de la energía no se disparen debido a los acontecimientos en Irán, parece que esta rotación podría durar un tiempo», anticipan.
Por su parte, los analistas de TD Securities declaran que «un entorno arancelario cada vez más positivo podría ser un factor favorable para las pequeñas y medianas empresas, que han sufrido una mayor carga».
«Es posible que los precios de los bienes básicos no aumenten tanto como se esperaba; sin embargo, no prevemos una reversión total de los aumentos de precios ya implementados«, concluyen.
