Para proceder al engaño, los delincuentes ahora recurren a mensajes y sitios web ficticios, perfiles falsos de personas famosas e incluso a voces o vídeos generados por IA que imitan a empleados de tu banco, a tus amigos o a familiares. Suelen ponerse en contacto contigo a través de las redes sociales, aplicaciones de mensajería, por correo electrónico y mediante llamadas inesperadas que parecen reales. Los riesgos van desde pérdidas económicas hasta la suplantación de identidad y el estrés emocional.

Por ese motivo, reguladores europeos como la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) y la Autoridad Bancaria Europea (EBA) han lanzado una serie de recomendaciones para identificar estos fraudes, siendo los más comunes los ‘deep fakes’, el ‘phishing’, la estafa amorosa y la de inversión y seguros.

Lo primero hay que identificar algunas de las señales características de este tipo de estafas, como una promesa que parece ser demasiado buena para ser cierta, llamadas inesperadas de números desconocidos o solicitudes de dinero o información personal de forma urgente, incluso de alguien que parece ser un conocido o una entidad pública.

También hay que prestar atención a solicitudes de pago a través de métodos no rastreables, como criptoactivos o tarjetas de regalo, o direcciones de correo electrónico y enlaces sospechosos, así como a los archivos adjuntos de una fuente desconocida, especialmente .exe, .scr, .zip o un archivo de Office habilitado para macros (.docm, .xlsm).

Según las autoridades, también conviene extremar la precaución ante un sitio web que parece profesional, pero que no incluye datos de contacto verificados ni información del registro de la empresa, así como en aquellas llamadas telefónicas con voz robótica o excesivamente fluida.

MEDIDAS PARA LA PROTECCIÓN

Con esto y otras señales de alerta en mente, los reguladores destacan ocho pasos que todos los consumidores deben seguir para protegerse:

Nunca compartas información personal ni datos bancarios. Las empresas legítimas nunca te pedirán tus PIN, contraseñas, claves de acceso a la banca electrónica ni códigos de seguridad por correo electrónico, mensajes de texto, redes sociales ni por teléfono.

Para un instante y piensa antes de actuar. No te precipites al enviar dinero, compartir información o hacer clic en enlaces: los estafadores crean deliberadamente una sensación de urgencia (por ejemplo, problemas informáticos con tu banco, llamadas de emergencia relacionadas con amigos o familiares, lenguaje amenazante, etc.). En caso de duda, por pequeña que sea, no actúes; termina la llamada y verifica la autenticidad de la fuente o su identidad.

Verifica la autenticidad de la fuente/su identidad. Verifica siempre la procedencia de los mensajes, llamadas, correos electrónicos y enlaces, incluso si aparentan ser oficiales o parecen provenir de un amigo o familiar, o incluso de una figura pública. No abras enlaces de mensajes no solicitados, instala solo aplicaciones oficiales de tiendas de aplicaciones de confianza y no escanees códigos QR desconocidos. Puedes, incluso, elegir una «palabra a de seguridad»: una frase secreta que puedas usar para confirmar la identidad de alguien con voz familiar que llama con una petición urgente de dinero y afirma ser un miembro de la familia (por ejemplo, padre o madre, hermano, hijo).

Mantente alerta ante posibles engaños con IA. A medida que la tecnología avanza, las estafas son cada vez más difíciles de detectar, incluso siguiendo todas las recomendaciones de seguridad. Si algo te parece extraño o detectas alguna de las señales de alerta descritas anteriormente, para un instante y vuelve a evaluar la situación.

Nunca instales software de acceso remoto ni compartas tu pantalla. Ni los bancos ni las entidades financieras te pedirán que lo hagas.

Mantén seguros tus dispositivos y cuentas. Utiliza contraseñas robustas y únicas, mantenlas en secreto y evita reutilizar las mismas credenciales en diferentes plataformas. Activa un segundo factor de autenticación siempre que sea posible. En este enlace se ofrecen algunos consejos sobre contraseñas. Mantén tu software y protección antivirus actualizados y activados.

Ten cuidado con las oportunidades de inversión que surgen de forma imprevista y por tiempo limitado. Si parece demasiado buena para ser cierta, probablemente lo es.

Piensa antes de compartir información en redes sociales. Los grupos de chat, foros, publicaciones en redes sociales y fotos pueden ser valiosas fuentes de información para los estafadores. Si revelas demasiada información sobre ti o tus inversiones puedes convertirte en un blanco fácil.

QUÉ HACER SI HE SIDO VÍCTIMA

En caso de haber sido víctima de una de estas estafas, las autoridades recomiendan seguir los siguientes pasos:

Cancela de inmediato cualquier transacción. Para impedir nuevas transferencias a cuentas sospechosas y evitar pérdidas adicionales. Corta todo contacto con los estafadores: ignora sus llamadas y correos electrónicos y bloquea al remitente.

Ponte en contacto con tu banco o entidad financiera. Infórmales de inmediato a través de los canales oficiales para valorar si hay posibilidad de bloquear o revertir las transacciones.

Cambia las contraseñas en todos tus dispositivos y aplicaciones/sitios web. Los estafadores compran contraseñas filtradas por internet y las prueban en varias cuentas. No basta con cambiar solo una contraseña; asegúrate de cambiarlas todas para que los estafadores no puedan reutilizarlas.

Denuncia y da la señal de alarma. Denuncia el incidente a la policía o a la autoridad financiera de tu país e informa a tu entorno (por ejemplo, amigos y familiares) para que estén al tanto. Estas acciones pueden ayudar a protegerte a ti mismo y a los demás.

Ten cuidado con el fraude de recuperación de fondos ‘recovery room’. El estafador puede comunicarse contigo a sabiendas de que has sido víctima de una estafa anterior, afirmando ser una autoridad pública (por ejemplo, la policía, la autoridad fiscal o financiera, etc.) y ofrecerte recuperar el dinero que has perdido a cambio de una comisión. Suele ser otro intento de estafa. Recuerda: haber sido estafado una vez no impide que te vuelvan a estafar.

Por tradeo